wpe1.gif (1316 bytes) Directrices para una Planificación y un Manejo Integrados de las Areas Costeras y Marinas en la Región del Gran Caribe

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Informe en Formato Word

Informe Técnico del PEC No. 42 1996 Informes Técnicos

Capítulo 4

DESARROLLO E IMPLEMENTACIÓN DE LOS PROGRAMAS DE MIAC

Esta sección presenta un proceso modelo para el desarrollo y la implementación de un programa de MIAC. Se trata de un planteamiento prototipo que muchos países podrían encontrar muy difícil de emular. De cualquier forma, esta sección puede servir como un instructivo preliminar para aquellos países de la Región del Gran Caribe que quisieran mejorar sus programas actuales de manejo de áreas costeras. No pretende satisfacer los requerimientos de todo el mundo, ni sugiere que cada paso deba seguirse al pie de la letra.

Para el desarrollo y la implementación de los programas de MIAC se sugiere un proceso de cuatro fases, cada una de las cuales se presenta con todo detalle en las cuatro sub secciones siguientes:

Fase 1    Fase de apertura o de iniciación del programa durante la cual se determina el foco del programa, se revisan los
                aspectos, se fijan las metas y los objetivos y se pone en marcha la planificación preliminar.

Fase 2    Fase de análisis del programa durante la cual se lleva a cabo cierto número de investigaciones paralelas para
                determinar qué problemas se van a atacar y qué acciones se van a requerir bajo el programa de MIAC.

Fase 3    Fase de diseño del programa durante la cual se formula un plan de manejo de las costas y se recaban las
                herramientas de planificación apropiadas.

Fase 4    Fase final durante la cual se implementa el plan para el manejo de la costa, con disposiciones para la evaluación y la
                adecuación periódica del programa,


4.1 Inicio del programa: Fase 1

Entre los especialistas en programas para las costas existe el consenso general de que no existe un escenario único óptimo para poner en marcha e implementar un nuevo programa para el manejo de un área de la costa, integrado o de cualquier otro tipo. Diversos estudios de casos realizados antes de Costa Mundial 1993, la Conferencia Internacional sobre Manejo de la Zona Costera celebrada en los Países Bajos, pusieron en evidencia que existe una amplia variedad de proyectos de programas exitosos pero que difieren mucho entre sí. De hecho, es "... obvio que la lección más importante por extraer del MIZC proviene de las diferencias entre los planteamientos de más éxito" (Awosika, et al., 1993).

Esto, por supuesto, es un descubrimiento valioso puesto que da a entender que existe una gama razonablemente amplia de opciones, herramientas y enfoques tácticos de entre los cuales el planificador del programa costero en ciernes puede escoger los que mejor parezcan ajustarse a las condiciones y circunstancias locales. Sin embargo, esto también plantea la necesidad de llevar a cabo una revisión previa al proyecto de todo aquello que haya tenido éxito en otras partes y bajo condiciones concretas parecidas a las que prevalecen localmente.

Esta sección examina algunas de las actividades opcionales de pre arranque que han demostrado su eficacia como procedimientos de primera etapa, determinación de circunscripción y estímulo para el desarrollo de programas de MIAC. Véase la Figura 5.

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4.1.1 Primeros pasos: Trabajos preliminares

El desarrollo de una idea para mejorar el manejo de una área de la costa de cualquier país o administración local, persuadiendo a ese país que debe reestructurares en favor de un nuevo enfoque integrado de planificación del sistema de costas es una labor relativamente fácil. Y esa tarea es especialmente fácil si los recursos costeros están en dificultades y si existen problemas sin resolver que perjudican a los adeptos a las playas, los turistas, los pescadores, los dueños de barcos de recreo, los hoteleros y demás, en otras palabras, a las personas que esperan disfrutar o beneficiarse del uso de tales recursos costeros. Es relativamente fácil persuadir a esas personas de que la "idea" es buena y de que dará lugar a una mejor planificación, un mejor manejo, más orden y menos pérdidas. Pero el desarrollo de la idea dentro de la estructura del gobierno por quienes están técnicamente a cargo de la costa o de los recursos costeros es más difícil, como lo es casi siempre todo cambio del statu quo.

 
a)    REQUISITOS PREVIOS ESENCIALES (PANORAMA)

Primero, seleccionar y legitimar al "equipo" inicial de dirección -- para la compleja tarea de explicar y justificar al gobierno nacional la necesidad de replantear, adaptar y, de ser necesario, reformar sus planteamientos para el manejo de la zona costera -- en el mejor de los casos es un asunto complicado, no muy diferente al de integrar un equipo para tratar de elegir a un candidato reformador y ganador para un cargo público. La analogía puede ser instructiva.

Segundo, las disposiciones institucionales (organizacionales) de apoyo son de vital importancia desde un inicio para las fases de planificación del desarrollo del programa. Estas disposiciones son críticas para identificar los temas, mejorar los aportes técnicos y realzar la percepción del público res de la integridad y la legitimidad de la empresa.

Tercero, es importante lograr la aprobación oficial del gobierno certificando la legitimidad del estudio de antecedentes y el esfuerzo de planificación como parte de un proceso que culmine en un plan de acción formal. El plan formal está destinado a ser presentado para su revisión y aprobación por una unidad o dependencia del gobierno de alto nivel, como el gabinete o el parlamento, así como por las autoridades locales de la costa. Esto no tiene por qué llevarse a cabo al principio del proceso, sino que puede esperar a que 1) se presente un momento estratégico, o 2) el programa haya logrado la credibilidad suficiente para obtener el aval del gobierno.

Cuarto, es importante desarrollar una estrategia para los grupos de poder/interés, integrando al diálogo sobre el diseño y el desarrollo del programa a los dueños de terrenos e instalaciones del área costera, los usuarios de los recursos y a los grupos con intereses en las costas, incluidas las autoridades locales.

Quinto, es importante desarrollar una estrategia de concientización del público para divulgar y actualizar el temario de los "asuntos" importantes de la costa, y para conformar un grupo de partidarios, integrado por comunidades sin poder ni influencia, permitiéndoles participar en forma directa tanto en el proceso de planificación como en su implementación y monitoreo subsecuentes.


b)    DIRECCIÓN INICIAL: EL COMITÉ DIRECTIVO DEL MIAC

El equipo inicial de dirección (establecido como un comité directivo) puede integrarse de manera formal o informal, y puede ser nombrado por un funcionario de primer nivel del gobierno o patrocinado por un ministerio o una agencia importante (por ejemplo, una comisión nacional o regional de planificación). El patrocinador también puede ser un grupo de voluntarios reunidos bajo los auspicios de una institución apropiada, como un instituto de investigaciones marinas o una universidad. El equipo de dirección debe contar con una amplia representación de expertos del gobierno, la industria, el cuerpo académico, el turismo, los transportes marítimos, del sector pesquero, de determinadas comunidades de la costa e instituciones de grupos de usuarios, la autoridad del puerto y de unidades nacionales, regionales y locales de planificación.

El estímulo original puede provenir de intereses costeros locales unificados, agraviados o no, o de intereses nacionales (políticos, económicos, ambientales). Lo ideal es que ese equipo tienda a ser multidisciplinario, una mezcla de práctica y teoría, de ingeniería y política. No debe ser muy numeroso, si bien se le pueden agregar los expertos técnicos ad hoc que fueren necesarios. Su función primordial es la de servir como un grupo de dirección y como un medio de reclutamiento para conseguir asesoramiento, soporte logístico, consejos y aportaciones de un amplio sector de la comunidad, aprovechando sus recursos para hacer de la tarea una amplia actividad de base comunitaria junto con el gobierno.

Si bien es posible suponer que sólo habrá de integrarse un grupo de dirección nacional encargado de dirigir las labores de planificación, ésta es una decisión que debe tomarse en cada país. La carga de trabajo del comité de dirección podría reducírsele bastante si instituciones locales se encargan de parte del trabajo. Para los países insulares más pequeños, un solo comité o una comisión de dirección puede bastar. Quizás pudiera operar con un subcomité técnico, como un grupo especial de trabajo.

Para los países más grandes, y en especial los países continentales de la región, un comité o una comisión nacional de dirección podría dividirse el trabajo con un comité de políticas de mayor rango, integrado por líderes políticos de los principales departamentos, ministerios o agencias semi autónomas nacionales, así como líderes estatales, provinciales o locales. Un grupo o subcomité técnico de planificación de menor jerarquía podría integrarse para brindar asesoramiento en redacción y revisión. Una vez más, esta decisión debe tomarse en cada país objetivo.

Una de las primeras tareas más importantes del comité de dirección organizador del programa del MIAC consiste en formular una lista general tentativa de los principales aspectos del manejo de los recursos marinos y costeros, tanto documentados como percibidos. A los propios miembros del comité de dirección y a un grupo razonablemente pequeño de expertos marinos y costeros, de líderes, profesores y planificadores profesionales debe solicitárseles que hagan sus aportaciones a la mencionada lista.

Sorensen, et al. (1984) identificaron cuatro tipos de asuntos que pueden ser útiles:

  1. demandas sociales para los bienes y servicios producidos en la zona costera;
  2. conflictos entre los usuarios, p.ej., la desecación o el saneamiento de humedales, el dragado de puertos para el desarrollo de instalaciones turísticas, o el inadecuado tratamiento de las aguas negras pueden provocar daños a los arrecifes de coral o disminuir los bancos de peces;

  3. los efectos de resultados no fabricados sobre el estado del sistema natural, p.ej., riesgos para las costas debidos a procesos naturales (erosión de la costa, huracanes, inundaciones fluviales, derrumbes) pueden afectar la supervivencia humana y acabar con cualquier tipo de desarrollo;
  4. oportunidades, p .ej., desarrollo y/o planificación de las necesidades, como planes de desarrollo de la maricultura, infraestructura para el desarrollo del turismo, procesos de planificación para la privatización de las tierras ribereñas.

Convertir los descubrimientos en un documento consolidado con todas las cuestiones por orden de importancia es el siguiente paso que debe darse lo más pronto posible para que la lista provisional pueda distribuirse entre los grupos de poder/interés, los funcionarios del gobierno y demás interesados para que la depuren y la amplíen. A continuación, dicho documento será objeto de una mayor difusión entre el público para que éste lo revise y lo discuta. Los procedimientos para seleccionar las cuestiones prioritarias deben incluir estimaciones de los siguientes elementos:

Una vez hecho lo anterior, el universo de las cuestiones puede emplearse para definir el ámbito del plan estratégico del MIAC, para definir las necesidades de información y ayudar a fijar los límites internos y externos del programa. Esto se analiza con más detalle en la Sección 4.3.

Una vez identificadas y por orden de importancia, las cuestiones adquieren un valor especial como herramientas de evaluación del programa. Conforman un mapa de logros por alcanzarse, a saber, la solución de la cuesión o al menos su mejoramiento.

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c)    EL EQUIPO DE PLANIFICACIÓN PRIMARIO O AVANZADO

Para facilitar la coordinación de la planificación del MIAC, debe integrarse un equipo de planificación, a las órdenes del comité de dirección, y asignársele la responsabilidad del trabajo real del comité, de hecho, la de una secretaría operativa. Este equipo será responsable de la coordinación practica de los resultados y de ayudar a las instituciones, agencias y demás fuentes de experiencia participantes. La composición del equipo de planificación podría incluir un biólogo marino, un planificador físico y un ingeniero, además de un dibujante y apoyo secretarial.


d)    ARREGLOS INSTITUCIONALES

Las instituciones casi gubernamentales y no gubernamentales, como las instalaciones de investigaciones marinas y costeras, las academias de ciencias y las unidades universitarias de ciencias marinas e ingeniería, tienen la experiencia, la base de información y la flexibilidad para hacer contribuciones sustanciales a la iniciativa de planificación del MIAC. Tienen interés en influir en el temario del estudio del programa del MIAC y en ayudar a definir las cuestiones del MISMO. Las disposiciones cooperativas con tales instituciones a menudo se facilitan si se establece un subcomité técnico bajo la tutela del comité de dirección del MIAC.

e)    PARTICIPACIÓN DEL GOBIERNO

El nivel de participación activa por parte del gobierno en la puesta en marcha o el desarrollo de un programa de manejo de la costa dependen en gran medida de:

  1. Hasta qué punto el gobierno controla y se considera que está a cargo de la toma de decisiones sobre los recursos no privados (es decir, de propiedad común) en la zona costera.
  2. Hasta qué punto el gobierno desempeña un papel activo en el fomento y el apoyo a las instituciones y los programas de investigación marina y costera.
  3. Hasta qué punto uno (o varios) líderes políticos del gobierno pueden identificarse como usuario(s) activo(s) de la zona costera (p.ej., pescador, dueño de un yate, científico marino, abogado marítimo, etc.). Esas personas deben reclutarse como participantes activos y quizás hasta para ofrecerles un puesto directivo del esfuerzo.

Vale la pena destacar que un análisis mundial reciente de los programas reveló que los programas actuales de manejo de las áreas costeras muestran "un equilibrio creciente entre el gobierno y la dirigencia local conforme evolucionan, sin importar cómo se hayan iniciado" (Awosika, et al., 1993).

El escenario geográfico parece tener cierta relación respecto de si el inicio de los programas del MIAC se lleva a cabo en forma jerárquicamente descendente o ascendente. Todas las naciones insulares examinadas en estudios de casos para la Conferencia Mundial sobre Litorales, 1993, mostraron un enfoque de tipo descendente, aun cuando la primera iniciativa haya partido de grupos locales. En Barbados, por ejemplo, la iniciativa local -- inspirada por las preocupaciones de los vínculos entre la contaminación, la erosión de las playas y la degradación de los arrecifes de coral -- fue adoptada por el gobierno central que solicitó un préstamo a un banco internacional de desarrollo para financiar el desarrollo y la implementación de la primera etapa de un esfuerzo de conservación de la costa.

En la República Dominicana, la Oficina Nacional de Planificación inició las labores para formular un Plan Nacional para el Manejo del Litoral Marino en estrecha colaboración con otras instituciones gubernamentales oficiales. Durante la fase de diagnóstico, la zona costera se dividió en 13 sectores, con la idea de conformar así el marco de una planificación metodológica para el manejo integrado del área costera. Las actividades de planificación de una sección de la costa oriental de Santo Domingo ya se encuentran en vías de desarrollo.

La iniciativa se origina principalmente a partir de las autoridades nacionales, pero se reconoce que el proceso de planificación del MIAC requiere de la incorporación de una participación más amplia de los niveles de las autoridades locales y grupos no gubernamentales. Es justo señalar que cualquier programa de manejo integral de un área costera debe presentar un equilibrio entre las fases de planificación de tipo arriba-hacia abajo y viceversa (top-down/bottom-up).


f)    PARTICIPACIÓN DE LOS GRUPOS DE PODER/INTERES

Los grupos de poder/interés de las áreas costeras tienen fuertes intereses en la viabilidad de la zona costera, porque su sustento y demás "intereses" económicos dependen de ella. Este grupo incluye a los dueños de bienes raíces, los operadores de hoteles de veraneo, los pescadores, los "inquilinos" comerciales e industriales, y demás. Pero, ¿qué tan importante es su dependencia económica, qué tan grande es su inversión en la zona costera ? En tanto no se sepa esto, será difícil confirmar las cuestiones, evaluar las necesidades y fijar una estrategia para proteger la base del área en cuestión.

En la mayor parte de los programas nacionales y locales de manejo de la costa, los grupos de poder/interés que más probabilidades tienen de verse afectados por las políticas del gobierno deben desempeñar el papel más importante en su formulación e implementación. La participación de los grupos de poder/interés también ayuda a asegurar que el proceso de planificación saque el máximo provecho de la experiencia y los conocimientos existentes, sobre todo al nivel local. Los grupos de poder/interés deben ayudar a generar la "voluntad política" para emprender una acción entre los funcionarios gubernamentales responsables de las políticas.

Los grupos de poder/interés pueden estar plenamente organizados, como es el caso de las organizaciones paraestatales o los grupos de conservación, o menos organizados, como los terratenientes, los grupos étnicos y las clases sociales. Podría requerirse un esfuerzo particular para involucrar a las comunidades rurales y de subsistencia que normalmente no están organizadas o tienen poca o ninguna experiencia en comunicar sus problemas e intereses a los representantes del gobierno local, ya no se diga regional o nacional. Las ONG participantes en el MIAC podrían ayudar en este caso como intermediarios interesados.

La participación de los grupos de poder/interés, así como de las comunidades carentes de interés, en el proceso de planificación del MIAC debe crear un sentido de responsabilidad entre esos grupos, no sólo respecto del resultado exitoso de la iniciativa de planificación sino que, con igual importancia, para la implementación y el monitoreo del plan en el futuro.

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4.1.2 Apoyo del público

Tras la mayor parte de las iniciativas de planificación de los litorales casi siempre existe el antecedente de una crisis ambiental de algún tipo: a veces una sucesión de acontecimientos como huracanes o erosiones, inclusive inundaciones costeras, quizás debidas a una extracción excesiva de arena de las playas o a una reducción de las dunas protectoras. En ocasiones, no es un evento catastrófico sino más bien una serie de cambios secuenciales e incrementales, y por ello desagradables y dañinos, la que provoca la desaparición de vida silvestre, la disminución de los rendimientos pesqueros, la reducción de la calidad del agua o el encenagamiento del puerto. La iniciativa también puede desencadenarla la intención expresada por un urbanizador de emprender un importante proyecto de inversión en un área hasta entonces relativamente libre de las presiones y los impactos del desarrollo. A la larga, esos eventos generan desasosiego y preocupación entre las comunidades debido a una aparente mala gestión por parte de los funcionarios responsables del sector público y de los contaminadores del sector privado.

Llevar a cabo una encuesta general con mucha difusión pública de semejantes condiciones de deterioro, so pretexto de formular un informe de la situación ambiental de los recursos costeros, puede ser un vehículo para poner en conocimiento de los medios y del público las condiciones de la base de recursos de la costa. Acontecimientos imprevistos como los derrames de hidrocarburos en la costa, la muerte de peces y los daños por huracanes sobre los entornos naturales y artificiales de la costa también pueden utilizarse para destacar decisiones inapropiadas de planificación y fallas institucionales en el manejo de estos problemas o de otros similares relacionados con el manejo de los recursos.

En un sentido algo diferente, la puesta en marcha de un programa de manejo del litoral por lo general implica una gama de tareas de toma de inventarios a principios de la fase de planificación. Las listas de los cartógrafos experimentados, de los establecimientos de buceo autónomo, de los especialistas académicos disponibles y de otros profesionales especializados en aspectos de la costa, sólo son unos ejemplos de los inventarios más sencillos de obtener. Para las encuestas más centradas en los recursos y aquellas que son más difíciles e idealmente más polémicas (por ser más visibles), debe promoverse la participación del público; por ejemplo, utilizando a las ONG, grupos ciudadanos de interés, estudiantes u otras organizaciones comunitarias pequeñas de ciudadanos privados voluntarios. Una encuesta sobre los recursos nacionales en cuestión de humedales puede atraer a los amantes de las aves del país, lo mismo como investigadores de campo que como analistas de los datos. Una encuesta sobre las marinas y las industrias marinas puede ser de interés para los dueños de veleros y de yates, y los pescadores del sector privado, todos ellos factibles de ser alistados para ayudar.

El punto importante es que organizar una encuesta pública de un recurso en problemas o de interés para un segmento de la población puede ser una excelente herramienta de información pública para difundir el programa de MIAC y sus objetivos.

Muchos programas de manejo integrado de los litorales se han puesto en marcha con base en un estudio importante, bien anunciado, de evaluación de los daños y los recursos o "informe de crisis", difundido ampliamente como un documento de justificación previo al programa. Estados Unidos, Gran Bretaña, Suecia, Francia, las Islas Vírgenes Estadounidenses y Puerto Rico se vieron beneficiados con semejante documento con el que se dio credibilidad al argumento que se presentaba sobre la iniciativa de planificación del manejo de una nueva zona de la costa o litoral. La evidencia esta clara. Esos estudios de antecedentes son de gran ayuda y pueden realizarse en forma bastante económica como un ejercicio de planificación "a futuro", de base comunitaria, dirigido a conservar recursos naturales y proteger ecosistemas costeros contra más impactos perjudiciales.


4.1.3 Metas*

Poner por escrito las metas del proceso general de planificación y manejo de los recursos de las áreas costeras y marinas no es una tarea fácil. La meta general de la mayor parte de los programas de MIAC consiste en:

  1. garantizar el uso óptimo sustentable de los recursos naturales costeros y marinos;
  2. garantizar la conservación perpetua de altos niveles de biodiversidad consistentes con las condiciones naturales tradicionales;
  3. conservar los hábitats críticos, y
  4. conservar la integridad de los ecosistemas.

Cuadro 4. EJEMPLOS DE METAS Y ESTRATEGIAS DEL MIAC *

Mantener un medio ambiental costero de alta calidad. La costa es un recurso nacional primordial que genera comercio, alimentos, esparcimiento, alimento espiritual y seguridad. Estos valores no pueden durar para siempre si no se les conserva. El MIAC brinda los medios para conservar la calidad del medio costero.

Proteger especies valiosas. Muchas especies costeras requieren de una protección especial. El MIAC puede preservar las áreas de reproducción y alimentación mediante reservas protegidas y la aplicación de leyes.

Conservar hábitats costeros críticos. Los hábitats de importancia especial para ciertas especies y el funcionamiento de ecosistemas costeros -- manglares, lechos de pastos marinos, arrecifes de coral, playas, lagunas y ciertas marismas -- deben protegerse por medio de reglamentos.

Conservar los procesos ecológicos críticos. Ciertos procesos ecológicos son críticos -- abastecimiento de nutrientes, penetración de la luz a través del agua (evitar sedimentación y turbidez excesivas) y circulación del agua -- necesitando protegerse por medio de reglamentos.

Controlar la contaminación. La contaminación de fuentes puntuales y de escurrimientos provenientes de tierra así como los derrames accidentales de contaminantes que ensucian las aguas costeras (problemas humanos de salud y alteraciones ecológicas) puede atenderse mediante programas de MIAC).

Brindar asesoramiento en desarrollo. Gran parte de las alteraciones ecológicas y escénicas de la costa se debe a los efectos secundarios involuntarios del desarrollo de las costas. Un programa de MIAC puede brindar servicios de asesoramiento a las entidades de desarrollo para ayudarlas a disminuir los impactos.

Brindar asesoramiento en planificación. Para impedir las iniciativas de desarrollo que pudieran dañar las costa, el MIAC puede brindar asesoramiento a varias entidades de planificación: planificadores físicos, planificadores económicos, planificadores de desarrollo. La infraestructura es de particular importancia; los caminos deben trazarse apropiadamente, y no debe abastecerse de agua y de electricidad a áreas sensibles.

Identificar terrenos críticos. Ciertas áreas de la costa tienen un potencial especial para el esparcimiento, la vivienda, la protección de la naturaleza, el desarrollo económico y demás. El programa de MIAC puede identificar los terrenos óptimos para el desarrollo y la naturaleza.

Restaurar ecosistemas dañados. Muchos hábitats costeros otrora productivos han sido dañados pero podrían restaurarse. El programa de MIAC puede abrir oportunidades para identificar y restaurar tales hábitats.

Conciencia pública. El MIAC puede desempeñar un papel importante en la creación de conciencia pública respecto de los valores de la costa y las necesidades de conservarlos.

* Algunos observadores encuentran este listado deficiente ya que carece de metas socio económicas específicas (las cuales en realidad se encuentran inmersas en los párrafos 1, 5, 7 y 8). Otros, aprecian fallas al no encontrarse ninguna referencia explícita a los humedales, lo cual es una omisión desafortunada dada la relación natural entre el agua y los sedimentos a los procesos costeros y otros sistemas costeros como los arrecifes de coral.

Fuente: Adaptado de: J. Clark, 1992, MANEJO INTEGRADO DE LAS ZONAS COSTERAS. Informe Técnico 327 sobre Pesquerías de la FAO. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.


La compatibilidad entre las metas de países adyacentes es un objetivo a todas luces deseable, que son inevitables los ecosistemas y los hábitats compartidos.

Por lo general las metas son compatibles, complementarias y jerárquicas (es decir, globales, regionales, nacionales, locales, sectoriales); de ahí que sean coincidentes. Una vez formuladas, las metas del programa deberán ser aprobadas por el nivel más alto del gobierno. En el Cuadro 4 se presentan ejemplos de las metas y las estrategias del modelo de MIAC desarrollado por la FAO (en su lista, la FAO utiliza indistintamente las palabras "estrategias" y "objetivos").

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4.1.4 Planificación estratégica *

Para la mayoría de los planificadores, la planificación estratégica es el proceso por el cual se llega a un conjunto de objetivos concebidos para llevar a cabo o contribuir a determinada tarea, fin o meta última, sin trabajar en contraposición con otras metas u objetivos.

Al terminar las labores de diseño de un nuevo programa, como el MIAC, la planificación estratégica es la imagen reflejada de lo que ciertas personas llaman la planificación preliminar. Es el punto en el cual los problemas y las oportunidades que surgen de las opciones de uso de los recursos y de las necesidades de desarrollo económico y de la sociedad se evalúan en conjunto con miras a eliminar las incompatibilidades. Como es obvio, es fundamental programar el diseño.

El Cuadro 5 presenta un conjunto de preguntas ilustrativas para conformar el elemento de planificación estratégica del MIAC. Esas preguntas demuestran en forma por demás obvia que la planificación estratégica es una labor recurrente. Conforme cambian las circunstancias, la estrategia debe ser sensible a ellas para poder ser eficaz.

En un contexto algo diferente, el Capítulo 17 de la Agenda 21 de la UNCED es muy claro en cuanto al tema de la planificación estratégica. Vallejo (1993), de la División de Asuntos del Mar/Derecho del Mar (DOA/LOAS) de las Naciones Unidas, observó con tino:

…. existe la necesidad de formular una estrategia costera a largo  plazo para brindar una perspectiva general sobre el papel de loslitorales en las estrategias nacionales de desarrollo. En tal sentido,esta estrategia debe ser la base para la toma de decisiones a mediano y corto plazo, así como un marco en el cual los aspectos que vayan surgiendo con el tiempo -- vía el contexto internacional,o vía demandas internas -- puedan atenderse como es debido.

Cuadro 5. CUESTIONES POR ATENDER EN LA PLANIFICACION ESTRATEGICA

  • ¿Que recursos costeros se encuentran gravemente degradados? ¿Cuáles son las consecuencias económicas? ¿Qué acciones se necesitan para corregir esa situación?

  • ¿Cuáles son las causas de la degradación? ¿Qué tipo de desarrollos y actividades deben controlarse? ¿Cuáles son los efectos económicos de los controles?. Tomando en cuenta la diversidad de los intercambios posibles, ¿qué acciones son recomendables?

  • ¿Quiénes son los principales usuarios de los recursos costeros? ¿Cuántos empleos están en juego? ¿Cuántos ingresos y entradas de divisas extranjeras están en entredicho? ¿Qué otras pérdidas podrían esperarse de no implementarse el MIAC?

  • ¿Cuales son las cuestiones prioritarias ? ¿Qué hábitats y especies críticas requieren protección? ¿Cuál es el mejor enfoque: reglamentación o áreas protegidas?

  • ¿Qué puede hacer un programa como el MIAC para prevenir las pérdidas de vidas y propiedades debidas a riesgos costeros naturales como las tempestades marinas y la erosión de las playas? ¿Cuáles son los beneficios de combinar la protección contra los riesgos y la conservación de los recursos en un solo programa costero?

  • ¿Cuáles con los programas del gobierno existentes a los niveles nacional y local para la conservación de los recursos de las costas? ¿Qué tan efectivos son? ¿Cuáles son sus deficiencias? ¿Qué cambios en la autoridad se recomiendan?

  • ¿Cuán efectivos son los mecanismos existentes para la coordinación interagencial e intersectorial en cuestiones costeras? ¿Qué puede hacerse para mejorar la situación? ¿Qué acciones se recomiendan?

  • ¿Cuáles son los beneficios netos esperados de un enfoque de tipo MIAC en términos económicos y sociales? ¿Como puede financiarse un programa de MIAC?

  • ¿Quiénes son los principales defensores y opositores del programa de MIAC propuesto?

  • ¿Cuál la situación de la capacitación del personal para el MIAC? ¿Se cuenta con la experiencia suficiente? ¿Qué puede hacerse para mejorar la situación?

Fuente: Clark, J., 1992. MANEJO INTEGRADO DE LAS ZONAS COSTERAS. Informe Técnico 327 sobre Pesquerías de la FAO. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Roma.

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 4.1.5 Evaluación de datos, evaluación, interpretación y manejo *

Vallejo (1993) también señala que una base de información abundante es indispensable como una ayuda para las labores de planificación e implementación. Esta información se origina necesariamente en muchas agencias que tienen responsabilidades diversas. Para esta tarea, es necesario crear un sistema de información y mecanismos eficaces para el intercambio de información entre los usuarios y las organizaciones interesadas, tanto para realizar análisis profesionales, como para preparar estudios y planes.

El manejo de los datos debe iniciarse desde principios del proceso de planificación del programa porque 1) toma mucho tiempo crear el sistema de recopilación de la información de las diferentes fuentes y 2) toma igual tiempo lograr que esa información alcance un alto nivel de calidad para que los funcionarios puedan tomar decisiones con una confianza razonable; y 3) se lleva tiempo y un considerable esfuerzo especializado el traducir los datos crudos en información útil en un "lenguaje" y formato que pueda ser fácilmente entendido por los encargados de la toma de decisiones y no expertos. La falta básica de datos y conocimientos puede ser un obstáculo mayor en el desarrollo y efectividad de los planes de MIAC.

Aun cuando un manejo eficaz depende de una comprensión adecuada del sistema costero objeto del manejo, con suma frecuencia los escasos fondos disponibles para su investigación se dedican a contestar preguntas esotéricas que no por fuerza son útiles para quienes tratan de resolver temas más prácticos. Primero es menester determinar el tipo, la calidad y las prioridades de la información científica y técnica adicional que se necesita para alcanzar los objetivos del plan de MIAC; después deben evaluarse la calidad, el alcance y la pertinencia de la información existente antes de decidir si se necesita información adicional que requiera investigarse.

Obtener datos concretos para evaluaciones de impacto es una tarea especialmente difícil en los pequeños países en desarrollo donde las bases de datos pueden estar incompletas, diseminadas o tener una validez cuestionable, además de que a menudo no incluyen mapas topográficos básicos o inventarios actualizados de los recursos. Los mapas y las fotografías aéreas pueden estar restringidas por razones de seguridad militar y el costo de adquirir datos archivados o datos nuevos puede ser prohibitivo. Otro aspecto similar es la determinación de los costos de oportunidad que pueden asociarse al retraso de un programa de MIAC para poder recabar datos sobre series de tiempo. Por ejemplo, por lo general no es factible ni recomendable, social o económicamente, posponer la construcción de un gran proyecto benéfico durante varios años para poder obtener datos anuales confiables como pronósticos de las inundaciones costeras, de la entrada a tierra de las marejadas o de los índices de sedimentación.

Casi todas las labores de planificación costera de los países más grandes requieren cierta cantidad de datos y de información actuales. Para operar los modelos complejos que se utilizan para describir o predecir el funcionamiento de los sistemas costeros se requieren grandes cantidades de datos. Los modelos básicos que describen tanto las funciones pasadas y presentes de los sistemas costeros son especialmente ávidos en datos (Banco Mundial, 1993). La mayor parte de los modelos contemporáneos son demasiado complejos, demasiado costosos y demasiado bizantinos para las aplicaciones de rutina de las primeras etapas de un programa de MIAC en la Región del Gran Caribe. Los procesos conceptuales y los modelos no cuantitativos pueden ser, sin embargo, prácticas herramientas de planificación y no deben descartarse de primera mano.


4.1.6 Documento conceptual*

Para facilitar el proceso de obtención de la aprobación formal del proceso de planificación-programa para el área costera por parte del gobierno, y para contar con un documento promocional que pueda usarse con el público en general, un documento conceptual del programa debe ser uno de los primeros resultados que redacte el equipo de planificación a través del comité de dirección del MIAC. Puede terminarlo casi en cualquier momento después de haberse concluido el proceso de delimitación de las cuestiones, de que se hayan fijado las metas preliminares del programa y de que se hayan identificado los grupos de presión/interés y se les haya escuchado en un foro público de algún tipo.

En general, el documento conceptual puede ser un documento simple que exponga la necesidad del nuevo programa (los problemas que deben resolverse), explique lo que se pretende llevar a cabo, señale quién y cómo se va a desarrollar el programa, y muestre cuánto tiempo y dinero va a requerir. Asimismo, debe dar a entender que se sabe bastante bien cuáles son las cuestiones principales y que se han identificado los grupos de poder/interés clave (y por ende cuáles deben "cultivarse" debido a diferencias de opinión). El documento conceptual también debe presentar cierto tipo de "modelo de persuasión" visionario del número de aspectos de la costa que podrían mejorarse si se lograra un consenso progresista sobre el futuro en la forma de un nuevo régimen de manejo de los recursos para las áreas costeras bien pensado, desarrollado en forma democrática y científicamente defendible. Para reforzarlo, debería asimismo incluir una lista prospectiva de instituciones asociadas que tengan responsabilidad en el esfuerzo exitoso de los programas de planificación.

Hasta cierto punto, el documento conceptual podría parecerse un poco a un estudio normal de prefactibilidad de un banco de desarrollo, pero con un compromiso más fuerte de servicio comunitario vis-à-vis de la "colectividad" y una asociación más formal para el manejo entre la representación del sector privado y el gobierno en forma de una paraestatal (como las autoridades portuarias) o de una comisión costera permanente.

En esta etapa, como el documento sólo pretende solicitar la aprobación para desarrollar un plan de MIAC, no tiene porqué ser muy detallado en cuanto al diseño final del programa en sí. Más bien, debe especificar el enfoque que va a seguir en el desarrollo del plan en cuestión. La estructura detallada del programa de MIAC habrá de decidirse durante el desarrollo subsecuente del plan mismo (véase la discusión de la Fase 3 en el Capítulo 4).

Lo ideal es que la preparación del documento conceptual sea una labor en colaboración entre las agencias del gobierno (locales y nacionales) y las instituciones no gubernamentales clave que vayan a participar en el proceso de desarrollo del MIAC y después en el propio programa de MIAC. La mejor opción para lograr de hecho un borrador de trabajo sucinto que capte la idea del "modelo de persuasión" consiste en que este documento lo prepare el propio equipo de planificación del programa costero, apoyado por un grupo de expertos ad hoc que ya hayan participado o se tenga previsto que participen en el proceso de planificación del MIAC. Sin embargo, quién elabore el documento no es tan importante como el hecho de que éste capte lo más cerca posible el espíritu del proceso de inventar una nueva estrategia interesante de cogestión para la planificación y el manejo integrados de las áreas costeras y marinas.

Los grupos de poder/interés de la costa también deben invitarse a revisar el documento conceptual en una etapa temprana. Es importante que se identifiquen pronto los intereses afectados y se les invite al proceso desde el inicio mismo de las labores.

Una estrategia para tratar con los medios podría ser importante. Su objetivo es el de confirmar al gobierno y al público que:

  1. los temas y las cuestiones difíciles no van a pasarse por alto ni hacerse a un lado;
  2. no se propondrán soluciones en tanto no se concluya la revisión apropiada de todos los aspectos, y
  3. los planteamientos tomarán en cuenta los puntos de vista de los diversos intereses personales y de las partes interesadas de entre los grupos de poder/interés así como de entre los funcionarios y las agencias del gobierno.

El documento conceptual debe confirmar lo mejor posible al lector los siguientes aspectos:

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4.1.7    Instrumentos y productos del programa

1)    La Revisión de los Aspectos de los Recursos Costeros, la Encuesta de los Grupos de Poder/Interés y el Documento
       Conceptual deben integrarse en un Plan Estratégico con metas y objetivos tentativos para ser usados en el inicio de la
       Fase 2.

2)    Los Instrumentos del Programa que siguen deben integrarse en un Plan Operativo para llevar a cabo la Fase 2.

  1. Planes de personal (pagado, voluntario, afiliado, prestado)
  2. Acuerdos institucionales de cooperación (principalmente mediante la firma de Cartas Convenio)
  3. Documentación limítrofe (tentativa)
  4. Plan del programa de concientización del público
  5. Plan de medios de comunicación
  6. Plan de manejo de la información y trabajo en redes
  7. Propuestas de financiamiento
  8. Plan de apoyo logístico
  9. Planes de trabajo para el Plan Operativo de la Fase 2
  10. Plan de evaluación
  11. Plan de investigación (caracterización del sistema técnico y científico): para el Resultado de la Fase 2
  12. Inventario institucional y plan de evaluación: para el Resultado de la Fase 2


4.1.8 Consideraciones

  1. No existe una fecha fija para terminar la Fase 1 o una regla que estipule que la Fase 2 no puede iniciarse antes de que la Fase 1 esté 100 por ciento terminada.
  2. La Fase 1 debe dar paso a la Fase 2 sin rupturas y de una manera ininterrumpida.
  3. La Fase 1 debe terminarse en dos a cuatro meses pero puede tomar hasta cinco o seis meses si se emprende un trabajo comunitario serio de investigación y evaluación de los recursos.
  4. Dependiendo de los resultados, del tiempo disponible, de las dimensiones del área de planificación y del alcance del esfuerzo previsto, las líneas superior e inferior de las tareas de la Figura 5 -- de manejo arriba y técnicas abajo -- pueden integrarse en una sola línea operativa, pero los resultados deben mantenerse por separado e identificarse como diferentes resultados.


4.2    Caracterización de los recursos y definición de los problemas. Fase 2.

4.2.1    Compendio

Un programa de acción de MIAC contiene objetivos y actividades dirigidas a reducir o prevenir determinadas tensiones sobre la zona costera, casi siempre formas de uso erróneo de los recursos, contaminación o destrucción de hábitats que ponen en peligro la salud ecológica, económica o estética del ecosistema costero. La pregunta clave es cómo determinar con precisión el problema. La Fase 2 del MIAC, Caracterización de los Recursos y Definición de los Problemas, tiene que ver con la recolección de información para determinar qué problemas se van a atender bajo el MIAC y qué acciones se necesitan. Dos investigaciones paralelas proporcionan la información necesaria.

1) una caracterización técnica y científica, y

2) una caracterización del manejo.

Esta segunda fase de diseño del programa del MIAC cambia su enfoque del reclutamiento de líderes y la identificación de asesoramiento de expertos, de apoyo institucional y de información al desarrollo de la estructura de planificación y la formulación de un proyecto de diseño y planificación de varias etapas para el MIAC. Por ejemplo, en la Fase 1 se buscó el apoyo institucional de las organizaciones locales y nacionales vinculadas con las actividades marinas y costeras para que ayudaran a identificar los problemas y a preparar y revisar los borradores de los planes de trabajo. Se supone que esta labor sólo va a proseguirse hasta que concluya el componente de planificación del programa, que éste reciba la aprobación oficial y entonces la fase de implementación esté lista para ponerse en marcha.

En esta segunda fase, el énfasis está en una evaluación de diagnóstico del estado de salud de:

1)    los "clientes" prospectivos (ecosistemas, hábitats, vida silvestre y demás "sistemas" costeros), y

2)    las instituciones potenciales de ayuda (gubernamentales y no gubernamentales) que pudieran ser parte del
       (de los) equipo(s) del programa de MIAC.

Además, la Fase 1, en comparación, no contaba con una estructura previa y por lo mismo tenía -- como se señaló y como sería el caso en la vida real -- cierta cualidad de oportunista. Se trata de un proceso arquitectónico, integrador de una estructura, que sólo se enfoca en el producto cuando llega a sus tareas finales.

Por su parte, esta Fase 2 se enfoca más en el producto desde sus inicios, con serios intereses en el control de calidad, estándares de información, ciencia que esté bien fundamentada, conclusiones confiables, precisión técnica y el detalle administrativo de una buena documentación, registro meticuloso, rastreo de las fuentes y listas actualizadas de los contactos para ser usadas en la educación del público del MIAC y la diseminación de la información.

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4.2.2    Caracterización técnica y científica

Esta labor consiste en investigar el ecosistema costero existente y tomarle el pulso (en su totalidad junto con los subsistemas asociados) para determinar el estado de salud actual y proyectado del sistema, así como las razones de cualquier posible enfermedad. También evalúa la efectividad de cualquier labor anterior de manejo y protección y confirma los problemas de más alta prioridad que debe atender el MIAC. Para ello, la labor requiere una clasificación de la experiencia interdisciplinaria necesaria para desarrollar una base de información sobre el estado y la dinámica de todos los componentes marinos y costeros del ecosistema: hábitats clave, lugares y especies importantes, proceso naturales y efímeros como especies silvestres migratorias, zonas de desove de los peces y lugares de anidación de tortugas marinas.

Pero esta no es una labor de investigación. Se trata de una labor de búsqueda, análisis, interpretación, síntesis y conjunción de datos que sean la base para determinar las prioridades del programa y tomar las futuras decisiones sobre las medidas de intervención, los planes de monitoreo y las prioridades de investigación. También se trata de un proceso de depuración que genera documentación complementaria de antecedentes para las cuestiones de los recursos costeros calificadas como prioritarias durante la Fase 1 y que deberán proseguirse para efectos de planificación del programa durante la Fase 2 (borrador) y la Fase 3 (final).


4.2.3 Necesidades de información dirigida

Los requerimientos de información sobre los ecosistemas costeros caen en tres categorías generales:

  1. Impactos y causas contributivas. ¿Cuáles son la naturaleza y la magnitud exactas de cada problema prioritario? (Por ejemplo, ¿qué está sucediendo a los recursos costeros y marinos?) ¿Cuáles son las fuentes de tensión, es decir, las causas contributivas (cual una clase de fuentes, de actividades o de eventos tales como descargas de aguas residuales industriales, o escurrimientos de productos químicos agrícolas, o destrucción de los hábitats del litoral debido al desarrollo)?
  2. Métodos de control existentes o previstos. ¿Cuáles son los mecanismos para influir en las diversas causas contributivas (p.ej., programas reguladores)? ¿Cuál ha sido la efectividad del marco institucional de "control" hasta la fecha para atacar cada uno de los principales problemas identificados?
  3. Acciones para enfrentar los problemas principales. ¿Dónde se requieren ajustes para mejorar la efectividad de la estructura institucional?

La información necesaria para contestar el primer grupo de preguntas -- relativas a los impactos, las tendencias y las causas contributivas -- se obtiene por medio de un proceso llamado caracterización técnica y científica (véase la Figura 6). Los datos sobre las condiciones y las tendencias de la costa se recaban y analizan para evaluar el alcance y la intensidad de las amenazas para el ecosistema y para identificar las fuentes probables de las tensiones que provocan los problemas. Tras analizar la información sobre los problemas prioritarios, el comité de dirección del MIAC (o la comisión de los litorales) decide qué problemas justifican que se les atienda. Estos se convierten entonces en los problemas objetivo. Pueden ser algunos o todos los problemas prioritarios iniciales de la Fase 1, así como otros cuya importancia sólo se haya puesto de manifiesto durante el proceso de caracterización técnica y científica. .


4.2.4    Caracterización del manejo

a)    INVENTARIO INSTITUCIONAL

La segunda categoría de necesidades de información, es decir, los métodos de control existentes o previstos, se atiende por medio de un proceso llamado caracterización del manejo. Este es un proceso de dos pasos. El primero (inventario institucional), identifica las agencias gubernamentales y otras organizaciones que ejercen influencia sobre fuentes potenciales de degradación de los recursos costeros y marinos. Este inventario institucional cataloga los mandatos de estas organizaciones, sus jurisdicciones, sus programas concretos de índole costera y los niveles de sus labores. Estas agencias y organizaciones son instrumentos para enfrentar los problemas objetivo de las costas.

Un segundo elemento del inventario institucional atiende la necesidad de información sobre la base de recursos humanos institucionalizados. Los inventarios para obtener esta información deben adaptarse al país en cuestión y a su nivel de desarrollo, las densidades de los usuarios y los patrones de uso del medio costero particular. Deben incluir parámetros demográficos, económicos, sociales, espaciales e institucionales normales, con un perfil de actividad económica importante por clase y distribución espacial, estacionalidad e intensidad.


b)    EVALUACIÓN DEL MANEJO

En el segundo paso del proceso de caracterización del manejo, el equipo de planificación del MIAC lleva a cabo una evaluación del manejo para determinar cuál es la eficacia operativa de la estructura institucional para proteger y restaurar el medio costero. La evaluación del manejo de la costa se realiza con base en la información descriptiva del inventario institucional e identifica puntos fuertes y débiles clave, traslapes y carencias (incluso las lagunas y las deficiencias jurídicas) de la estructura institucional en vigor. Esta evaluación genera ideas sobre la forma de mejorar, acelerar o reenfocar las actividades o a las autoridades institucionales para que brinden un mejor apoyo a los objetivos emergentes del MIAC.

La Figura 6 muestra los componentes principales de la fase de caracterización de los recursos y definición de los problemas y cómo se relacionan entre sí y con la creación del plan MIAC en la Fase 3.

El inventario institucional y la evaluación del manejo, independientes, pero estrechamente vinculados entre sí, se llevan a cabo en paralelo con la caracterización técnica y científica y la designación por consenso de los problemas objetivo del área costera. El inventario institucional puede y debe empezar en cuanto el equipo de planificación esté suficientemente organizado, arrancando casi al mismo tiempo que la caracterización técnica y científica. La evaluación del manejo de la costa empieza algo más tarde, enfocándose en los problemas objetivo que hayan surgido de la labor previa de identificación de aspectos prioritarios de la Fase 1.

Nota: Antes de iniciar la Fase 3 (el plan del MIAC), es menester revisar los aspectos prioritarios de la Fase 1, modificados de conformidad con los problemas objetivo desarrollados en la Fase 2, a fin de determinar un paquete básico de objetivos preliminares del programa para incorporarlos al plan del MIAC.

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4.3    Planificación del programa: Fase 3

4.3.1    Elementos del plan: Formulación del concepto

Los elementos básicos que deben agregarse al documento del concepto, al inventario ambiental preparatorio y al trabajo de evaluación institucional hecho durante la Fase 1 y la Fase 2 (que generó un temario manejado de los asuntos y problemas costeros que requieren atención o acción) son los siguientes:

Los países que ya cuentan con programas costeros también poseen documentación sobre lo anterior, misma que puede tener un valor didáctico para quienes diseñen programas nuevos. Se aconseja a los planificadores de nuevas iniciativas que busquen con empeño ejemplos de esta documentación aunque sea para tener una idea clara de las opciones de desarrollo antes de adquirir compromisos con una dirección o una estrategia concreta.

Como una guía para evaluar los planes "modelo" existentes en otras partes y conformar una estructura conceptual adaptada localmente para un plan nuevo en un lugar nuevo, resulta útil recurrir a los lineamientos publicados que ya existen sobre la materia, como los del Banco Mundial, 1993, Awosika, et al., 1993, Clark, 1992, Sorensen, et al., 1984 y Cicin-Sain, 1993.

Debido a que la geografía, características geomorfológicas regionales únicas y otras características de los litorales son variables determinantes importantes para cualquier labor de planificación costera en el Caribe, es aconsejable que uno de los jefes del equipo de planificación consiga un conjunto completo de documentos de planificación del manejo de la costa de cuando menos un país o territorio del Caribe que cuente con un programa existente o en vías de desarrollo para el manejo de una zona costera o de su litoral. Estos son Barbados, Belice, Colombia, Cuba, las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Vírgenes Estadounidenses, México, Puerto Rico, la República Dominicana y Venezuela.


4.3.2    Equipo para la formulación del plan

El grupo interdisciplinario encargado de la formulación del plan probablemente será una versión más grande del mismo grupo de planificación primeramente identificado y organizado durante la Fase 1. Su mandato, que deberá definirse con toda claridad y ser aceptado por los participantes en el MIAC, consiste en coordinar las aportaciones esperadas de las agencias e instituciones participantes. El equipo de planificación deberá tener su sede en una institución o agencia existente, por lo general la oficina central de planificación que tiene acceso a los enseres de planificación: mapas, capacidades cartográficas, fotografías aéreas, información sobre uso de la tierra y computadoras con bases de datos existentes. Otras unidades u oficinas -- inclusive un espacio subarrendado a una gran compañía de consultoría en planificación o ingeniería – podrían bastar, pero es importante un entorno o una configuración física orientada a la "planificación" o la "investigación".

En este punto del proceso, el equipo de planificación puede ampliarse para que incluya personal nacional aportado por agencias clave del gobierno que desempeñen papeles en el manejo de los recursos costeros y la zona costera. Todos los grupos de interés deberán también estar representados. Lo ideal es que el equipo lo presida alguien que represente un nivel de políticas más alto dentro del gobierno central (p.ej., la oficina nacional de planificación, la oficina nacional de desarrollo, la oficina del presidente o del primer ministro). El equipo también debe incluir al menos representación profesional clave del grupo original central de planificación o comité de dirección que manejara la Fase 1 y la Fase 2. También debe contar con un científico marino residente, un cartógrafo y un especialista en SIG.

El equipo para la formulación del plan también debe poder recurrir a una cantidad importante de especialistas (en leyes, ingeniería, ciencias, geología, oceanografía, economía), durante breves periodos de tiempo (y contar con el presupuesto para ello). Lo ideal es que el equipo incluya a uno o más profesionales "externos" contratados (es decir, aparte de los destacados por el gobierno) como árbitros integradores que brinden un servicio de resolución de conflictos constante a la tarea de planificación.

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4.3.3    Selección de un temario

El equipo de planificación deberá desarrollar (a partir de un anteproyecto de plan de trabajo preparado durante la Fase 2) el temario básico para esta fase de actividades con los siguientes resultados :

Este temario se muestra gráficamente en la Figura 7.


4.3.4    Fase de planificación para las necesidades de información

Si bien durante la Fase 2 se llevó a cabo una importante labor de recopilación de información enfocada principalmente en el sistema ambiental costero y el conjunto institucional del país pertinente para los litorales, a partir de este punto será necesario un proceso ininterrumpido de recopilación de información pertinente para 1a labor de planificación. Deberá incluir información sobre las categorías siguientes.

Base de recursos costeros (cualquiera no completada durante la "Caracterización" de la Fase 2):

Aspectos socioeconómicos de la zona costera:

Programas existentes, ambientales y relacionados con los recursos (cualesquiera que no hayan sido terminados durante /a "Evaluación, del Manejo" de la Fase 2 Capacidad institucional, jurídica y financiera:

Acuerdos internacionales:

Durante esta fase, también es importante que los planificadores del MIAC analicen el nivel apropiado de detalle con el cual deben llevar a cabo la planificación y la gestión del programa. La cuestión de la escala es una que debe analizarse desde los inicios del proceso del MIAC (véase también la Sección 5.1.1).


4.3.5 Necesidades del sistema de información geografía

El acceso a un Sistema de Información Geográfica (SIG) dedicado sería lo ideal, como también lo sería disponer de un operador de tiempo completo, familiarizado con el sistema costero y con las tecnologías cartográficas de los litorales (para más detalles, ver la Sección 51.6). De ser posible, un SIG del MIAC debería estar en operación antes de iniciarse las labores de diagnóstico de la Fase 2. Esta labor actual entonces se volvería una de interfaz con la labor anterior de un mayor enfoque científico, a fin de garantizar la compatibilidad. El sistema anterior adquiriría una capacidad ampliada (centralizada o no) en el lugar donde estuviera alojado el esfuerzo del equipo de formulación del plan de MIAC, supuestamente en una unidad de planificación nacional del gobierno.

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4.3.6 Mecanismos de coordinación interagencial

Una decisión temprana debe tomarse respecto de la ubicación o base institucional del MIAC. Una función y una oficina de coordinación de base gubernamental son fundamentales para el éxito de cualquier iniciativa de MIAC.

Los propósitos primarios de la oficina de coordinación del programa final de MIAC, cuyas disposiciones deben incluirse en el plan de manejo de la costa, son:

- promover y reforzar la colaboración interagencial e intersectorial;
- reducir la rivalidad y los conflictos entre las agencias;
- minimizar la duplicación de funciones de las agencias en línea;
- brindar un foro para la resolución de conflictos entre los sectores, y
- monitorear y evaluar el progreso de los proyectos y los programas de MIAC.

El equipo existente de planificación del MIAC podría transformarse en la base institucional para la oficina final de coordinación del programa de MIAC. Esta oficina podría establecerse de conformidad con cualquiera de los siguientes formatos (en orden descendente de la preferencia más frecuente) :

1.    la agencia nacional de planificación;

2.    un consejo interagencial o interministerial de nueva formación;

3.    una comisión o un comité especia1 de coordinación;

4.    el nombramiento forma1 (por el ejecutivo en jefe o el cuerpo legislativo) de una de las agencias o ministerios
       de línea para que actúe como "agencia líder" que supervise el proceso de coordinación interagencial;

5 .    una nueva paraestatal, similar a una autoridad portuaria (es decir, una "autoridad de la costa").

La oficina de coordinación del programa de MIAC por lo general supervisa la implementación y la operación del programa de MIAC y tiene responsabilidades generales de gestión y apoyo, en particular respecto de:

- la coordinación de la planificación nacional y local

- el establecimiento de esquemas de zonificación

- el establecimiento de un sistema de permisos (un proceso de revisión/aprobación de los proyectos)

- las evaluaciones de los impactos ambientales

- el enlace con las unidades nacionales, estatales y locales del gobierno

- los controles sobre el uso de la tierra

- la planificación de áreas especiales en el área de la costa designada (por lo general, el cuerpo legislativo fija los
   límites)

Si bien todos los aspectos de la función de coordinación de cualquier programa de MIAC debieran ponerse a disposición del público para su examen, es de suma importancia que cualesquiera aspectos de políticas y de fijación de metas de las actividades del grupo de coordinación estén plenamente abiertos y sean fácilmente accesibles a los grupos de poder/interés de la costa afectada y al público interesado. Reuniones públicas abiertas, que permitan una discusión detallada y preguntas, apoyadas por una documentación clara y comprensible, deben formar parte de las deliberaciones que den lugar a la selección de las políticas y las metas, junto con deliberaciones (una vez que el MIAC pase a su fase operativa) sobre las propuestas y los permisos de desarrollos.


4.3.7    Elementos críticos del plan de MIAC

a)    INSTRUMENTOS DE REGLAMENTACIÓN Y MONITOREO

Los instrumentos de reglamentación son los más usados en el manejo ambiental y en otros campos de las actividades gubernamentales donde los mecanismos del mercado están ausentes o tienen dificultades para operar. Tienden a reflejar la filosofía de gestión de tipo "orden y control" y hasta hace poco eran prácticamente los únicos instrumentos de manejo ambiental. Además de los reglamentos ambientales, van desde la planificación del uso de la tierra a los reglamentos, lineamientos para el control de la contaminación estándares para pinturas anti-incrustantes para lanchas, cuotas de pesca, los requisitos de la acuacultura y el otorgamiento de licencias para diversas actividades comerciales.

Cuando se les implementa como es debido, estos instrumentos pueden ayudar a definir la forma y la naturaleza del desarrollo de las costas. Los reglamentos sobre contaminación ayudan a conservar la calidad del medio ambiente; otros reglamentos definen las actividades de modo que prevengan la contaminación y los daños estéticos y que manejen y conserven los recursos.

En la mayor parte de los países del Gran Caribe, no existe la estructura legal para un manejo enfocado y efectivo de los recursos costeros. Se necesitan instrumentos jurídicos (es decir, una ley de manejo de las áreas costeras y sus reglamentos de apoyo) que sigan los ejemplos existentes de aquellos estados de la región que ya desarrollaron esos instrumentos.

Existen varios aspectos relacionados con los reglamentos y las estrategias de control que deben tenerse en mente:

Bajo cualquier régimen legal, los sistemas de monitoreo para vigilar el desempeño de los recursos de propiedad común son esenciales y deben formar parte de cualquier programa de MIAC. Se sugiere una estrategia independiente de monitoreo (que incorpore a las demás actividades de monitoreo). Un enfoque integrado de monitoreo, que coordine las actividades de monitoreo del MIAC y las labores gubernamentales y no gubernamentales de monitoreo, debe ser un objetivo a largo plazo que aparezca por escrito en el plan del MIAC.

Los procedimientos de monitoreo y de evaluación son la clave para generar flujos sistemáticos de información organizada que retroalimenten el proceso del MIAC para revisión continua y actualización de las metas y objetivos a la luz del desempeño real. Dan lugar a que los resultados de la implementación influyan en la formulación de las metas y en los ajustes a las políticas, y por ende aseguren con eficacia la continuidad e integración del proceso de MIAC.


b)    FORMULACIÓN DE LAS DISPOSICIONES INSTITUCIONALES

A pesar de reconocerse su enorme importancia, las disposiciones institucionales respecto de los vínculos intersectoriales y entre los sectores publico y privado casi siempre están mal articuladas, son ineficaces e ineficientes. Para resolver este problema, es necesario reconocer que diferentes contextos requieren de mecanismos y estructuras diferentes. El reto consiste en formular e implementar disposiciones institucionales que sean compatibles con las costumbres y las tradiciones existentes. De lograrlo, por naturaleza estas disposiciones fortalecerán los procedimientos de control y ambientales y brindarán un marco legal al manejo (Awosika, et al., 1993).

La experiencia también señala que no existe una disposición institucional "óptima" para el manejo de los recursos costeros. Una disposición institucional puede calificarse conforme a la efectividad y eficiencia con que permita resolver los conflictos por el uso de las costas. En este momento, los recursos y los entornos costeros de muchas naciones en desarrollo están expuestos a programas fragmentados de planificación y desarrollo sectorial. La reversión de la degradación de los recursos y el mejoramiento de las prácticas de gestión (para alcanzar rendimientos sostenibles) sólo podrán lograrse con la ayuda internacional que está estructurada para trabajar mediante los programas de planificación sectorial existentes.

En la Sección 4.3.6 se examinó el mecanismo de coordinación institucional, y la decisión relacionada con este punto se considera crítica para las labores de formulación de la estrategia y del plan por parte del equipo de planificación del programa. No obstante, es muy probable que muchos ministerios y departamentos asociados de los gobiernos participen en el desarrollo de un plan de MIAC. Deben analizarse dos redes posibles: la disposición vertical conforme a una misma función del gobierno y la disposición vertical dentro de un sector. La integración horizontal describe las labores para coordinar divisiones sectoriales independientes y así reducir la fragmentación y la duplicación. La integración vertical señala intentos por coordinar las divisiones funcionales independientes de un sector del gobierno, como la agricultura.

De acuerdo con las experiencias de los gobiernos que ya terminaron el proceso de planificación del MIAC, debe determinarse hasta qué punto la estructura del gobierno, las leyes y los instrumentos de gestión conforman una base apropiada para las necesidades de planificación e implementación. Un buen ejemplo regional de esto nos lo brinda la estrategia de planificación del MIAC de Barbados, que hizo mucho hincapié en analizar los cambios necesarios en el sistema existente para conseguir que el sistema de manejo de las costas funcionara lo mejor posible al menor costo y con un mínimo de interferencias por parte de las "nuevas" instituciones.

La necesidad de ajustar las leyes, las instituciones y los instrumentos de gestión locales se hace obvia cuando uno cae en la cuenta de que el problema de compatibilidad -- entre el "plan nuevo" y el "viejo" sistema institucional y de control -- existe en dos niveles más (regional y local) y va mucho más allá de la función de coordinación a nivel nacional descrita en la Sección 4.4.2.

Al nivel intermedio o subnacional se requieren una planificación y un manejo más detallados pero integrados. Este proceso permite asegurar la coherencia entre las actividades de los gobiernos locales con objeto de reducir el peligro de que sobrecarguen la costa; pero también debe cubrir las áreas ajenas a los gobiernos locales y aquellos casos en que puedan surgir conflicto con las autoridades nacionales, por ejemplo, con la defensa.

La planificación detallada, el desarrollo y la implantación también deben llevarse a cabo al nivel local. Sin embargo, en este nivel debe distinguirse entre las áreas en que una autoridad del gobierno local puede hacerse cargo del manejo de la zona costera y aquellas áreas en que varios gobiernos locales deben cooperar en forma estrecha para planificar e implementar la política. Para cubrir todos los recursos terrestres y las aguas costeras, sobre todo en los países grandes del Caribe, todas las autoridades involucradas en la operación, explotación, conservación y cuidado de estos recursos deben integrar sus actividades a través de un mecanismo de coordinación local, por ejemplo, un comité de manejo del área costera para varias poblaciones, o para el área de un estuario donde se asiente una pequeña ciudad. La integración de esos comités locales puede ser de índole voluntaria o estatutaria. Y para delegar la autoridad en los dirigentes locales o los comités de manejo se requieren disposiciones legales que así lo permitan.

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4.3.8    Consideraciones operativas de planificación

a)    LÍMITES DE LA PLANIFICACIÓN PARA LA ZONA COSTERA

Los límites de planificación para la zona costera deben especificarse en la etapa de planificación. En un principio, puede delinearse una zona de planificación relativamente amplia. Más adelante, puede delimitarse una zona de manejo más pequeña. Es importante recordar que los programas de MIAC avanzan por etapas desde la planificación inicial hasta el programa final de manejo. El primer conjunto de límites es para la fase de planificación y no implica que toda la zona costera que se haya delineado para propósitos de planificación deba incluirse en el programa de manejo resultante. De hecho, casi siempre la zona de manejo definitiva es menor que la zona de planificación inicial del MIAC. Una función clave de la fase de planificación consiste en afinar los límites y reducir el ancho de la zona costera designada a las necesidades mínimas para efectos de manejo.

La zona del MIAC definida para planificación también debe incluir las áreas más amenazadas por las tormentas marinas, los tsunamis y ciertos peligros naturales más. Por lo tanto, y dentro de lo posible, los límites de planificación del MIAC deben ser límites funcionales que comprendan los ecosistemas naturales y las fuerzas de la naturaleza. Pero al mismo tiempo deben reflejar los límites administrativos de las poblaciones y de los centros industriales, es decir que, de ser posible, los límites deben modificarse para que engloben a toda una comunidad (Clark, 1992).

Para equilibrar esta preocupación por los límites administrativos con la preocupación igualmente válida por los límites operativos de los procesos de los ecosistemas, de los procesos naturales y de su integridad, es inevitable cierta incertidumbre continua, si no es que cierta ambigüedad. Esto habrá de ser un reto importante para el equipo de implementación del MIAC (Fase 4).


b)    LÍMITES DEL MANEJO PARA LA ZONA COSTERA

Tras haber estipulado la definición genérica de elementos como "humedales" y "playa", y haber trazado el mapa con las dimensiones de los hábitats, sistemas y estuarios específicos, la superposición de los supuestos objetos de preocupación en cierta forma embricados (en un GIS) hará surgir la necesidad de una fusión con el proceso político vis-à-vis del tema de demarcar los límites óptimos del manejo.

Una de las decisiones clave al formular un programa de MIAC es el tamaño del área objeto del manejo. Lo ideal es que la zona del manejo incluya todos los recursos costeros de interés y todas las actividades que pudieran afectar los recursos y las aguas de la zona costera. Semejante planteamiento pudiera dar lugar a una zona que se extendiera tierra adentro hasta los límites superiores de las cuencas hidrográficas costeras y mar afuera hasta el límite de la jurisdicción nacional, por lo general el límite de las aguas territoriales (12 millas náuticas).

Respecto del límite tierra adentro de la zona del manejo, muchos gobiernos han descubierto que es más práctico utilizar el límite existente de una subdivisión administrativa o política, más que el límite de la cuenca hidrográfica. Ese enfoque puede depender de otras actividades de las partes altas de las cuencas hidrográficas de la costa, como los programas para el manejo de las cuencas hidrográficas, el control de la erosión o la reducción de los plaguicidas tendientes a proteger la zona costera contra los escurrimientos de mala calidad.

De modo similar, aun cuando dentro de la Zona de Exclusividad Económica (ZEE) de 200 millas de una nación costera pudieran existir recursos marinos importantes de interés económico, en vez de ampliar la zona del manejo costero hasta el límite extremo de su ZEE, casi siempre las naciones recurren a otros dispositivos para coordinar las actividades afines a los recursos del mar (p.ej., pesca, extracción costa afuera de petróleo y gas) con el manejo del litoral (Banco Mundial, 1993).


c)    ESTUDIOS DE CASOS, PROYECTOS PILOTO Y DE DEMOSTRACIÓN

Todas las labores de planificación de las costas enfrentan el reto de demostrar que un planteamiento multisectorial del manejo de los recursos es posible y útil. La forma más eficiente de hacer esto consiste en formular estudios de casos como la "prueba" más barata. La conveniencia y el beneficio relativo de aplicar ciertas disposiciones institucionales (p.ej., comités o consejos intersectoriales para el manejo del litoral) y estrategias de manejo (p.ej., evaluaciones y comunicados de los impactos, zonas de exclusión al borde del mar) pueden llevarse a cabo al nivel local como estudios de casos.

Un enfoque un poco más caro pero más confiable consiste en experimentar con un proyecto piloto a escala pequeña y en tiempo real. Los proyectos piloto deben escogerse lo más cerca posible del inicio del proceso de planificación del MIAC, de manera que sus resultados tengan el máximo beneficio. Un proyecto no debe tratar de poner a prueba cada aspecto de las disposiciones de planificación propuestas, sino sólo aquellas que sean esenciales, las más innovadoras y que no hayan sido probadas.

Otro medio de poner a prueba los planes y las tecnologías nuevas al nivel local es por medio de proyectos de demostración. Ejemplos de proyectos de demostración son la planeación, el diseño y la construcción de un sistema para controlar la erosión, o un parque costero. Esos proyectos también sirven para mostrar a los grupos de poder/interés los resultados tangibles que un plan de manejo de la costa es capaz de generar a corto plazo.

Existen ejercicios prácticos en manejo de recursos que también pueden ser un medio efectivo para fomentar el apoyo del público y del cuerpo electoral en el manejo de la zona costera. Esto es particularmente cierto si el proyecto de demostración se enfoca en un área crítica de interés, como abrigar contra inundaciones un vecindario destruido por las inundaciones - un aspecto de lo más pertinente para países del Caribe como Jamaica, la República Dominicana o Guyana-. Los proyectos de demostración, al igual que los proyectos piloto, deben emprenderse lo más pronto posible para que sus resultados aporten el máximo beneficio al plan de MIAC.

El uso de estudios de casos, de proyectos piloto y de proyectos de demostración se basa en la experiencia de que el MIAC debe ser un proceso de diseño incremental y de manejo adaptativo. La planificación del MIAC debe llevarse a cabo simultáneamente como una experiencia de colaboración entre las comunidades locales y el gobierno nacional y/o regional. Las actividades locales deben contar con el aval y el apoyo de los más altos niveles del gobierno; de no ser así, el éxito local puede percibirse como una amenaza, y el proceso de extraer lecciones para aplicarse en otras partes puede obstaculizarse.

Los proyectos piloto y de demostración generan un dividendo final, a saber, una combinación de publicidad, conciencia y participación públicas que en otro plano "demuestran" la promesa de una estrategia de manejo integrado del área costera y su valor potencial para las comunidades, los inversionistas, los residentes y los usuarios de los recursos locales de la costa.

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Cuadro 6. PRINCIPIOS OPERATIVOS DEL MIAC EN EL GRAN CARIBE

Cada nación del Caribe tiene interés en conformar su propio sistema de manejo del área costera (o MIAC); que se adapte a la naturaleza de sus litorales, a las disposiciones institucionales y gubernamentales, a sus tradiciones, cultura, y situación económica. De cualquier forma, existen ciertos principios y características comúnmente aceptados vinculados al concepto y que vale la pena describir:

Objetivos operativos. El MIAC se enfoc en tres objetivos operativos:

1. Fortalecimiento de la gestión sectorial, por ejemplo, por medio de capacitación, legislación, personal.

2. Conservación y protección de la productividad y de la diversidad biológica de los ecosistemas costeros, sobre todo mediante la prevención de la destrucción de los hábitats, la contaminación y la explotación excesiva.

3. Promoción del desarrollo racional y del uso sostenible de los recursos costeros.

Objetivos de integración.

1. Manejo del área costera como un entorno integrado (sistemas naturales y sistemas humanos), como una colección de ecosistemas vinculados.

2. Manejo de las agencias del gobierno participantes, de las instituciones nacionales y locales y de los grupos de usuarios de una manera coordinada para los objetivos integrados.

3. Participación suficiente en el proceso nacional de planificación para lograr una estrategia integrada para el manejo del desarrollo y el monitoreo de las breas costeras.

4. Aplicación de un enfoque de sustentabilidad y de los ecosistemas para integrar las necesidades sectoriales y ambientales en las áreas costeras.

5. Desarrollo de mecanismos administrativos y de métodos de resolución de conflictos para enfrentar la asignación de recursos y el uso de los lugares de la costa.

6. Integración con una planificación física tradicional del litoral.

Suposiciones sobre el MIAC.

1. Requiere conciencia pública y participación activa del publico.

2. Es evolucionario, dinámico e interactivo.

3. Tiene establecidos los límites geográficos (en un sentido operativo), pero los límites de la planificación y de los ecosistemas son más flexibles, sobre todo aquellos que poseen vínculos hidrológicos o aerodinámicos.

4. Busca un equilibrio entre la protección de los ecosistemas y las actividades económicas dependientes de la costa (y de tierra adentro).

5. Promueve Evaluaciones del Impacto Ambiental (EIA):

-  Integradas;
-  que incluyen la evaluación de la capacidad de los sistemas institucionales, e
-
  incluyen el monitoreo de las condiciones de desempeño autorizadas para cada proyecto, su situación al término del
    mismo y la respuesta del impacto acumulado sobre el ecosistema (después del proyecto).

6. Puede comprenderse como una extensión de la planificación física del litoral/planificación del uso de la tierra tradicional, que incluye cuestiones ambientales costeras y marinas.

 

d)    REVISIÓN DE LAS METAS Y LOS OBJETIVOS

Por último, una tarea de suma importancia para el equipo de formulación del plan del MIAC, una que de preferencia debe realizarse durante las primeras etapas de esbozo del propio plan, consiste en revisar las cuestiones previamente clasificadas y los problemas prioritarios, en replantear la lista de trabajo de los objetivos del programa y en rehacer una serie de objetivos operativos y objetivos de integración junto con las líneas de aquellos que se expusieron como ejemplo en el Cuadro 6. Esto sin duda debe llevarse a cabo como una tarea del proyecto mucho antes de iniciarse la etapa de redacción del proceso de formulación del borrador del plan.

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4.4    Implementación del plan: Fase 4

4.4.1    Implementación del plan de manejo

La fase final del desarrollo de un programa de MIAC se presenta en la Figura 8. En una línea se hace hincapié en la puesta en operación de los componentes sobresalientes del plan básico y de sus subplanes integrantes y complementarios. Esto incluye, entre otros componentes, un mapa oficial del área costera, categorías de zonificación (si las hubiese), "áreas especiales" propuestas, un plan de monitoreo y la evaluación del plan. Se le aunan la anterior y actual participación pública continua, de educación y entrenamiento al público y planes de manejo de la información desarrollados en las fases anteriores.

No obstante, antes de poder iniciar acción alguna del plan básico de manejo, se requiere la formalización de los siguientes elementos por parte del gobierno:

Desde un principio, la interface del programa de MIAC con otras actividades de reglamentación y de manejo de los recursos, así como con otras unidades gubernamentales de manejo al nivel nacional y local, va a hacer surgir el problema de la consistencia. Un mal manejo del mismo puede provocar controversias y poner el nuevo programa de MIAC en peligro de que se hagan modificaciones prematuras y precipitadas al plan de su programa. Por ello, debe establecerse un procedimiento para resolver los problemas de inconsistencia que puedan surgir durante la fase de implementación, en especial al nivel local.


4.4.2    Elementos administrativos de la implementación del MIAC

a)    FINANCIAMIENTO

Deben identificarse las fuentes de financiamiento del gobierno con las cuales comenzar la implementación, así como los requisitos para obtener fondos de las agencias prestatarias/donatarias para poner y mantener en marcha el plan de MIAC. Entre más fondos se consigan por medio de ingresos locales, menor será la dependencia de fuentes externas, si bien es posible que se sigan requiriendo fondos para el arranque de la implementación. Los flujos de efectivo esperados de subvenciones del gobierno, de fuentes (prestatarias/donatarias) externas y la generación de ingresos para el MIAC deben establecerse antes de iniciar la implementación práctica. También deben identificarse fuentes de fondos no gubernamentales complementarios.

 Las fuentes posibles de fondos para el MIAC incluyen:


b)    PLAN DE TRABAJO

Se necesita un plan de trabajo para las tareas de implementación, desglosado con base en las tareas del MIAC, las agencias responsables y las fechas de inicio (y de terminación, en caso conveniente). Las actividades deben manejarse de modo que establezcan condiciones limitativas apropiadas para el cumplimiento de los pasos subsecuentes.

Se requieren procedimientos para el rastreo y verificación del cumplimiento o retraso de cada área de actividad y así poder hacer los ajustes correspondientes al programa de fechas o los cambios al enfoque por introducirse. La omisión de contar con dichos procedimientos puede dar lugar a efectos negativos durante la implementación, en especial cuando la conclusión de una tarea depende de las aportaciones de otras áreas.


c)    CAPACITACIÓN

Debe proporcionarse capacitación en varios niveles, a saber:

Para que el MIAC tenga éxito resulta fundamental incrementar el nivel de conciencia del público en general y de los grupos de usuarios por medio de educación. No es posible apreciar un programa de MIAC ni cumplir con él si los ciudadanos desconocen su existencia o si no están al tanto de su estructura, de sus beneficios potenciales y de sus violaciones. Es muy probable que los grupos de usuarios dentro del área varíen mucho entre sí por lo cual es menester contar con enfoques adaptados a cada uno de ellos para evitar sentimientos de rechazo y de falta de pertinencia. Los auditorios objetivo que deberán sensibilizarse ante el MIAC durante la implementación incluyen:


c)    EVALUACIÓN

Un requisito reglamentario para que el programa de MIAC se lleve a cabo conforme a un programa recurrente debe incorporarse a la legislación habilitante. Los cambios en factores externos al proyecto, como las políticas económicas, del uso de la tierra, de planificación física y demás, a nivel nacional o regional del gobierno, pueden influir en el cumplimiento de los objetivos del plan. Debe contarse con disposiciones para efectuar revaluaciones en caso de ocurrir cambios en estas políticas. De modo similar, es esencial que los encargados del programa de MIAC usen todos los canales disponibles para poder hacer sus aportaciones personales a las revisiones de las políticas gubernamentales de mayor nivel.

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4.4.3    Estrategias intersectoriales para implementación del MIAC

Para la implementación del MIAC deben tomarse en cuenta los siguientes componentes intersectoriales:


4.4.4    Monitoreo y aplicación

El monitoreo puede definirse como el "guardián" del proceso de MIAC y su propósito es el de establecer el flujo necesario de información sobre decisiones, acciones e inversiones relacionadas con la implementación del MIAC. La evaluación utiliza la información generada por el monitoreo continuo y analiza la efectividad con la cual se ponen en práctica las decisiones del MIAC, la eficiencia de las inversiones realizadas, la equidad de la distribución de los beneficios entre los diversos grupos sociales de la comunidad y los impactos de las acciones del MIAC sobre el medio ambiente.

El monitoreo puede tomar varias formas:

La aplicación es un área sensible que puede tener serios efectos negativos sobre la implementación si no se lleva a cabo de una manera que permita mantener un vínculo entre los encargados del programa y los grupos de usuarios. Varios niveles de cumplimiento son posibles y quizás deben empezar con la educación y la divulgación antes de que se emprendan acciones punitivas o judiciales. La integración de las actividades de aplicación del MIAC con otras que haya en el país -- por ejemplo, las que llevan a cabo los guardabosques de la fauna y de los parques o las autoridades portuarias -- requiere una atención especial y una planificación cuidadosa.

__________________

*    Este punto requiere un proceso repetido para actualización, revisión y retroalimentación cíclica debido a que es un aporte progresivo,
        periódico o continuo a las actividades del proceso de MIAC.


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