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Perspectiva Regional sobre las Fuentes de Contaminación de Origen Terrestre en la Región del Gran Caribe | |
| Informe Técnico del PAC No. 33 1994 | Todos los Informes Técnicos del PAC |
I. Introducción | II. Cobertura Geográfica | III.
Información Básica |
IV. Objetivos y Elementos del Programa CEPPOL ... | V. Alcance y Propósito de la Actividad 4.4.1 del Programa CEPPOL ...
| VI. Enfoque Básico e Implementación
| VII. Resultados del Inventario de Fuentes de Contaminación | VIII. Resultados de la Evaluación de Cargas Contaminantes | IX. Prácticas de Manejo para la Eliminación de Desechos |
X. Conclusiones | XI.
Recomendaciones | XII. Referencias
Durante los últimos veinte años se ha hecho más patente la toma de conciencia pública frente al aumento constante en los niveles de contaminación de las áreas marinas y costeras de la Región del Gran Caribe (RGC) . Como respuesta a la inquietud que provoca esta contaminación, las instituciones nacionales dedicadas a la investigación y las organizaciones internacionales han emprendido acciones técnicas, así como la preparación de instrumentos legales para la prevención y control de la contaminación marina y costera en la Región del Gran Caribe.
Ya en 1973 el Grupo de Coordinación Internacional para la Investigación Cooperativa del Caribe y Regiones Adyacentes (CICAR) auspiciado por la COI y la UNESCO, observó la creciente preocupación con respecto a los problemas de la contaminación marina en la RGC; por consiguiente, el Grupo CICAR recomendó que a tal efecto se celebrara un taller en 1976 en cooperación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio ambiente (PNUMA) y la Comisión de la Pesca para el Atlántico Centrooccidental (COPACO) de la FAO (1). Basados en las recomendaciones del taller, en 1979 y bajo los auspicios de COI-IOCARIBE, se dió inicio a un proyecto para vigilar la contaminación causada por el petróleo en la RGC.
Con la adopción en 1981 del Plan de Acción para el Programa Ambiental del Caribe, los representantes de los gobiernos y de las organizaciones no gubernamentales en colaboración con el PNUMA y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALC), desarrollaron un marco de trabajo por el cual podrían ponerse en práctica acciones concertadas para proteger de la contaminación a las áreas marinas y costeras de la RGC.
Uno de los mayores logros del Plan de Acción del Caribe (PAC) en el área de la contaminación marina fue la adopción del Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino en la Región del Gran Caribe. Este se firmó en 1983 en Cartagena de Indias, Colombia (2). El Convenio de Cartagena fue adoptado junto con el Protocolo "Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino en la Región del Gran Caribe" (Protocolo relativo a la Cooperación para Combatir Derrames de Hidrocarburos en la Región del Gran Caribe), y ambos entraron en vigor en 1986.
Varios Artículos del Convenio de Cartagena se refieren a la necesidad de que se tomen medidas adecuadas para prevenir, reducir y controlar la contaminación marina causada por las descargas de fuentes de contaminación de origen terrestre, naves, vertimiento, explotación del lecho marino, etc. Además, el Artículo 13 exige la cooperación científica y técnica para proteger y desarrollar el medio marino y costero de la RGC.
La Cuarta Reunión Intergubernamental del Plan de Acción del Programa Ambiental del Caribe y la Primera Reunión de las Partes Contratantes del Convenio de Cartagena fue celebrada en Guadalupe, Francia en 1987 (3). Esta reunión examinó el estado de implementación del Convenio y adoptó la Evaluación y Control de la Contaminación Marina como uno de los cuatro elementos principales del Plan de Acción del PAC.
Como seguimiento a esta reunión, se llevó a cabo en 1989, en San José, Costa Rica, un Taller auspiciado por PNUMA-PAC-COI-UNESCO para revisar las prioridades sobre la vigilancia de la contaminación marina. El Taller propuso un Programa integral conjunto de la COI-UNESCO y el PNUMA-PAC para la Evaluación y Control de la Contaminación Marina (CEPPOL) en la RGC (4).
El Programa CEPPOL, que se inició en agosto de 1990, tiene siete componentes pertinentes a la evaluación y control de la calidad del medio marino y costero de la RGC. Entre los componentes mencionados, el control de fuentes terrestres de contaminación doméstica, industrial y agrícola (FTC) se convirtió en una de las actividades más importantes del programa.
El presente informe resume los resultados de la actividad del Programa CEPPOL arriba mencionada y provee información sobre los inventarios de FTC que se llevaron a cabo en 25 países de la RGC. Esta amplia información ha sido compilada de los inventarios nacionales de FTC, principalmente de las fuentes puntuales, junto con la evaluación de los tipos y cantidades de los principales contaminantes procedentes de las fuentes antes mencionadas que alcanzan el medio marino y costero así como de la información sobre medidas legislativas y administrativas pertinentes para su control. Los resultados detallados de los inventarios se presentan en tablas y mapas. Además, se provee una perspectiva regional que toma en cuenta las diferencias subregionales y las cargas totales de contaminación que afectan a toda la RGC. Este informe incluye un análisis de las prácticas de manejo empleadas para controlar la contaminación en la actualidad, así como las que se están poniendo en práctica junto con conclusiones y recomendaciones.
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IV. Objetivos y Elementos del Programa CEPPOL ... | V. Alcance y Propósito de la Actividad 4.4.1 del Programa CEPPOL ...
| VI. Enfoque Básico e Implementación
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Recomendaciones | XII. Referencias
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Para los propósitos de este informe, la cobertura geográfica se basa en la definición utilizada en el Convenio para la Protección y el Desarrollo de la RGC que en su artículo 2 declara:
Por "Zona de aplicación del Convenio" se entiende el medio marino del Golfo de México, el Mar Caribe y las zonas adyacentes del Océano Atlántico al sur de los 30o de latitud norte y dentro de las 200 millas marinas de las costas atlánticas de los Estados a que se hace referencia en el artículo 25 del Convenio.
Además, el "Area del Convenio" incluye doce Estados continentales, trece Estados Insulares, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, tres Departamentos de ultramar pertenecientes a Francia, un Territorio compartido por los Países Bajos y Francia (San Martin) (Fig. 1), y once Territorios dependientes.
Sobre la base de estadísticas recientes suministradas por el Instituto de los Recursos Mundiales (WRI) (5) y fuentes adicionales (6, 7), se estima que para el año 2000, el número de habitantes en las costas del la RGC será de 60 a 65 millones de personas.
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| VI. Enfoque Básico e Implementación
| VII. Resultados del Inventario de Fuentes de Contaminación | VIII. Resultados de la Evaluación de Cargas Contaminantes | IX. Prácticas de Manejo para la Eliminación de Desechos |
X. Conclusiones | XI.
Recomendaciones | XII. Referencias
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Como sucede en otras regiones del mundo, en la RGC las principales fuentes de contaminación marina y costera que se originan en fuentes terrestres varían de país en país, en dependencia de la naturaleza e intensidad de las actividades de desarrollo específicas. En las áreas costeras estas actividades afectan la calidad del agua de los ríos que se descargan en las costas. Las actividades relativas a los asentamientos humanos, agrícolas e industriales han sido identificadas como las mayores contribuyentes a las cargas contaminantes que llegan a las aguas marinas y costeras de la RGC.
Para mitigar y controlar el impacto de la contaminación originada por fuentes terrestres sobre los recursos costeros, es fundamental identificar el tipo y los niveles de contaminantes. Este proceso comprende la determinación de las fuentes, la localización de las descargas, el volúmen de los desechos, la concentración de los contaminantes potenciales, etc. sin embargo, las fuentes puntuales representan sólo una fracción de las fuentes terrestres de contaminación que afectan el medio marino y costero de la RGC. El Programa Nacional de NOAA para el Inventario de Descargas Contaminantes en las Costas (NCPDI) ha identificado las siguientes fuentes:
i) Fuentes puntuales (industrias y plantas de tratamiento de aguas servidas);
ii) Escurrimientos urbanos no puntuales (escurrimientos del agua de lluvia y descargas combinadas por derramamiento);
iii) Escurrimientos no urbanos y no puntuales (escurrimientos procedentes de cultivos, pastizales y bosques);
iv) Fuentes caudal arriba (contaminantes que son llevados a la zona costera como parte del caudal del río); y
v) Regadíos que regresan al caudal (agua de regadío que regresa a un lago, curso de agua o canal).
Fig. 1
Una evaluación revela que es muy difícil estimar en la RGC las fuentes terrestres de contaminación resultantes de los tipos (ii), (iii) y (v). Sin embargo, la contaminación que se origina en estas fuentes se ha tratado con todas las medidas de gestión, tales como la Sección 6217 de las Enmiendas Relativas a la Autorización de la Ley de las Zonas Costeras de 1990 (CZARA por sus siglas en inglés) y la Ley de Ordenación de la Zonas Costeras de 1972 (CZMA por sus siglas en inglés) que están en vigor en los Estados Unidos.
Con respecto a las acciones concertadas conducentes a la evaluación de fuentes terrestres de contaminación marina y costera en la RGC, se dispone de muy poca información. La mayoría de la información disponible ha sido recabada por el Programa NCPDI de NOAA (8, 9, 10). La base de datos generada en el programa mencionado contiene estimados de las cargas de contaminantes de fuentes puntuales, no puntuales y fluviales localizadas en las áreas costeras que se descargan en las aguas estuarinas, costeras y oceánicas de los Estados Unidos. Las cargas contaminantes de la costa del Golfo de México perteneciente a los EE.UU. han sido estimadas por 31 estuarios y cuatro subestuarios que se extienden desde el extremo sur del occidente de la Florida hasta la frontera Texas/México.
A principios de los años ochenta se preparaton varios documentos sobre el estado de la contaminación marina en la región (11, 12, 13). La única encuesta llevada a cabo hasta la fecha en el Caribe para estimar cargas de contaminantes procedentes de fuentes puntuales industriales y domésticas fue auspiciada por el PNUMA CARICOM y PAHO (5). La encuesta se llevó a cabo por PAHO e incluía once países del CARICOM a la vez que brindaba niveles estimados de DBO5 y totales de sólidos en suspensión procedentes de fuentes puntuales industriales y domésticas junto con el volúmen de desechos descargados. Se ha obtenido información adicional sobre cargas contaminantes de fuentes puntuales para localidades costeras altamente contaminadas específicas en la Región del Gran Caribe como la Bahía de La Habana, Cuba (15); la Bahía de Cartagena, Colombia (16); la Bahía de Kingston, Jamaica (17); el Lago de Maracaibo, Venezuela (18) y el Estuario de Coatzacoalcos, México (19).
Sobre la base de toda la información disponible hasta la fecha, el tipo de contaminantes procedentes de fuentes terrestres que puede constituír la mayor amenaza real o percibida, hacia los ecosistemas así como a la salud pública de los habitantes de las costas de la RGC, son los siguientes: aguas servidas, hidrocarburos del petróleo, sedimentación y entarquinamiento de las áreas costeras, nutrientes y plaguicidas, basura, y desechos sólidos flotantes. También se hace necesario insistir en los desechos tóxicos.
1. Aguas Servidas
Las aguas servidas han sido identificadas como el mayor contaminante que afecta el medio costero de la RGC, en particular en los países en desarrollo. Se hace necesario examinar, tanto a corto como a largo plazo, los problemas ecológicos y a la salud pública que plantea la descarga de aguas servidas sin tratamiento en las aguas de la RGC, para su disminución y control final. A corto plazo, es imperativo realizar una evaluación de la disponibilidad y condiciones operativas de las plantas de tratamiento de aguas servidas que prestan servicio a las comunidades costeras de la región. A este respecto, un informe inicial de PAHO (20) indicaba que solo el 10% de las aguas servidas generadas en los países insulares de Centro América y el Caribe, se trataban adecuadamente. Una encuesta más reciente realizada por PAHO en once países de la CARICOM informó que el porcentaje de la población que se beneficia de los sistemas de alcantarillado varía de 2 a 16%.
Con referencia a las condiciones operativas de las plantas de tratamiento de aguas que prestan servicio en los países de la CARICOM, en la Tabla 1 se resume una encuesta publicada recientemende y llevada a cabo por CEHI/PAHO (21).
TABLA 1. Población de los países de la CARICOM y de las Islas Vírgenes Británicas, número de Instalaciones de Tratamiento de Aguas (ITA) disponible y en condiciones de servicio (2)
| País | Población 1990 x 103 |
ITA Total Examinado |
Condiciones Operativas % |
|||||
B |
R |
M |
NO |
? |
||||
| Antigua y Barbuda | 66 |
20 |
17 |
12 |
35 |
24 |
24 |
5 |
| Bahamas | 241 |
27 |
18 |
39 |
17 |
22 |
22 |
- |
| Barbados | 253 |
12 |
12 |
25 |
58 |
17 |
- |
- |
| Belice | 184 |
3 |
2 |
- |
50 |
- |
- |
50 |
| Isl. Vírgenes Brit. | 13 |
110 |
10 |
10 |
70 |
20 |
- |
- |
| Dominica | 81 |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
| Grenada | 110 |
5 |
5 |
20 |
60 |
20 |
- |
- |
| Guyana | 755 |
2 |
2 |
- |
- |
50 |
50 |
- |
| Jamaica | 2,480 |
109 |
28 |
39 |
32 |
21 |
4 |
4 |
| Monserrat | 13 |
1 |
1 |
- |
100 |
- |
- |
- |
| San. Kitts y Nevis | 45 |
4 |
- |
75 |
25 |
- |
- |
|
| Sta. Lucía | 136 |
17 |
13 |
23 |
23 |
15 |
39 |
- |
| S. Vicente y las Granadinas | 120 |
1 |
1 |
- |
- |
100 |
- |
- |
| Trinidad y Tabago | 1,320 |
92 |
25 |
12 |
42 |
11 |
35 |
- |
| Total | 5,817 |
303 |
138 |
25% |
36% |
22% |
13% |
4% |
B = Buena; R= Regular; M= Mala; NO= Fuera de Servicio; ?= Sin determinar
La información que se presenta en la Tabla 1 muestra la cantidad inadecuada de plantas de tratamiento de aguas servidas en condiciones de servicio, considerando la población de los países que respondieron a la encuesta, junto con las condiciones operativas deficientes de las plantas de tratamiento disponibles. El informe también indica que aproximadamente dos tercios de las plantas examinadas son plantas de depuración prefabricadas cuyo mantenimiento es insuficiente y que se utilizan en ausencia de sistemas de alcantarillado municipal. Con respecto a la eliminación de efluentes de las plantas de tratamiento examinadas, el informe de CEHI/PAHO describe las siguientes prácticas de eliminación de desechos: Reutilización de efluentes, 31 plantas (21%); descarga sub-superficial, 20 plantas (14%); eliminación en el mar, principalmente sobre la línea de la costa, 42 plantas (28%); lagunas y cursos de agua, 32 plantas (22%); y eliminación de desechos en el lugar, 21 plantas (14%). La información anterior muestra claramente que la práctica de eliminación por la que se descarga aguas residuales casi sin tratamiento, es probable que afecte la calidad de las aguas costeras. El informe CEHI/PAHO señalaba tambíen que de las 138 plantas examinadas, solamente 82 vigilan la calidad de sus efluentes con regularidad. Sin embargo, sólo 54 plantas tenían información disponible sobre la vigilancia de la calidad, de las cuáles solo un tercio suministró información no confiable.
Los datos presentados en el informe de NCPDI penetran en el tema de la importancia relativa de las plantas de tratamiento de aguas servidas como fuentes no puntuales que se descargan en áreas estuarinas y costeras de la Costa del Golfo perteneciente a los EE.UU. En 1990 había 1,293 plantas de tratamiento de propiedad municipal que prestaban servicio a la costa del Golfo perteneciente a los EE. UU. La mayoría de estas plantas proporcionaban tratamiento secundario y descargaban aproximadamente 3,790 x 103 m3 diarios de aguas residuales tratadas, principalmente en el medio estuarino, con sólo seis de las 113 municipalidades, que lo hacían en áreas costeras (22). Basados en el crecimiento demográfico proyectado de la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU., se estima que las cargas de aguas servidas en el estado de la Florida aumentarán hasta 300% para el año 2000 (23). Se esperan tendencias similares para el resto de los estados de la costa del Golfo. Por lo general, los lodos activados por las plantas de tratamiento arriba mencionadas, se incineran y se eliminan en vertederos.
Existe muy poca información con respecto al número y las condiciones operativas de las plantas de tratamiento de aguas que prestan servicio a las comunidades de la mayor parte del resto de los países de la RGC. Mientras tanto, las poblaciones de habitantes costeros en la mayoría de los países de la región, continúan creciendo de manera constante, aumentando así la cantidad de aguas servidas sin tratamiento, o tratadas deficientemente que se descargan en el medio costero. Como consecuencia, es un asunto de gran preocupación los problemas posibles que se puedan presentar a la salud pública a través del contacto primario con las aguas costeras y por el consumo de pescados o mariscos contaminados (24, 25). Por otra parte, la descarga de efluentes procedentes de aguas residuales sin tratamiento puede también producir un impacto adverso a largo plazo sobre la ecología de los ecosistemas costeros críticos en áreas localizadas debido a la contribución de nutrientes y otros contaminantes (26).
Con respecto al crecimiento demográfico de las poblaciones costeras de la región, sobre la base de una información provista en el punto II del presente informe, durante el período 1980-2000 se ha estimado un crecimiento poblacional del 58% para 13 países de la RGC (Tabla 2). En lo relativo al flujo creciente de visitantes a varios países de la región, la década pasada ha sido testigo de un aumento en el turismo de la región, una industria que depende de la calidad del medio natural. Las cifras estimadas que ofrece la Organización Caribeña del Turismo (CTO) indican que el total de turistas que llegan a la región del Caribe y se quedan por más de un día, se acerca a los 12 millones por año, mientras que las estadísticas para el período 1987-1992 muestran que el número de visitantes a la región aumentó a un ritmo anual del 9% durante el mismo período. Es importante señalar que las estadísticas de la CTO no incluyen a los visitantes de las áreas turísticas de la costa del Golfo de México, América Central, el Caribe Mexicano y la costa norte de América del Sur.
TABLA 2. Crecimiento estimado de la población en las áreas costeras de 13 países de la RGC para el período 1980-2000 (5,6,7)
País |
Población x 103 1980 2000 |
Crecimiento Anual % |
|
| Barbados | 100 |
146 |
2.3 |
| Colombia | 2,926 |
3,926 |
1.7 |
| Cuba | 6,628 |
8,942 |
1.7 |
| República Dominicana | 2,287 |
5,797 |
5.4 |
| Guadalupe (FR) | 142 |
196 |
1.9 |
| Guyana | 213 |
425 |
5.0 |
| Jamaica | 1,016 |
1,689 |
3.3 |
| Martinica (FR) | 217 |
279 |
1.4 |
| México (Costa del Golfo) | 4,000 |
7,200 |
4.0 |
| Surinam | 140 |
216 |
2.7 |
| Trinidad y Tobago | 623 |
1,110 |
3.9 |
| EE.UU. (Costa del Golfo) | 11,991 |
16,615 |
1.9 |
| Venezuela | 5,158 |
9,324 |
4.0 |
| TOTAL | 35,441 |
55,865 |
3.0 (Prom.) |
Con respecto a los visitantes diarios de naves de turismo, estadísticas recientes de la OCT para el perídodo 1991-1992 señalan que la cifra de estos visitantes se acerca a 8 millones por año, aumentando a una tasa anual de 7.5%. Para responder a este flujo creciente de turistas, en muchos lugares de la región se construyen hoteles e instalaciones recreativas que carecen de los sistemas de alcantarillado municipal necesarios, y se requiere que los hoteles operen sus propias plantas de tratamiento de aguas. Sin embargo, de acuerdo con un informe de CEHI/PAHO de 1991, previamente mencionado en el presente informe y basado en la encuesta sobre plantas de tratamiento en funcionamiento en los países de la CARICOM, sólo el 25% de las plantas de tratamiento que operan los hoteles y complejos turísticon se encuentran en condiciones de operativas satisfactorias.
Un problema adicional relacionado con la eliminación de aguas servidas con tratamiento insuficiente o sin éste, en las áreas costeras de la región del Gran Caribe, es el creciente tráfico de buques y naves de turismo en la región. De conformidad con el Anexo IV de MARPOL 73/78, los buques de dimensiones grandes tienen permiso de descargar aguas servidas a cuatro millas de la costa más cercana, a menos de que tengan a bordo, plantas de tratamiento que estén aprobadas. Sin embargo, a pesar de este reglamento, el Anexo IV de MARPOL, no está aún en vigor y sus requisitos permanecen como opcionales por el momento. El intenso tráfico de buques de carga y embarcaciones destinadas a la recreación en la región del Gran Caribe es causa de gran preocupación, ya que la mayoría de estas naves de carga no poseen tanques para contener los desechos a los que se refiere el Anexo IV. Por consiguiente, es probable que las aguas residuales se descarguen en los puertos destinados a embarcaciones de recreo y en las aguas costeras cercanas a las costas, debido a que la mayoría de los países de la región carecen de instalaciones portuarias para la recepción de aguas residuales a que se refiere el Anexo IV de MARPOL.
En vista del crecimiento demográfico de las áreas costeras de la región del Gran Caribe, será necesario, a largo plazo, el desarrollo de un plan de acción multisectorial que asegure el tratamiento y eliminación adecuados del creciente número de cargas de aguas servidas que se eliminan en las áreas cercanas a la línea de la costa. Estos objetivos ambiciosos pueden lograrse probablemente mediante una combinación de acciones normativas, asistencia aconómica, innovación técnica e incentivos. El mayor obstáculo que se interpone para alcanzar estas metas, parte principalmente de los inadecuados esquemas de manejo de las zonas costeras que han sido adoptados por varios países de la región.
2. Hidirocarburos del Petróleo
La región del Gran Caribe es una de las áreas petroleras más extensas del mundo con una producción de aproximadamente 170 x 106 tons x año1 a la que contribuyen los siguientes países: Colombia, México, Trinidad y Tabago, los Estados Unidos de América y Venezuela (27). La mayor parte del petróleo que se produce en la región del Gran Caribe se embarca para transportarse en la región, dando como resultado una intrincada red de rutas de distribución. Un informe comisionado por el Departamento de Transporte y el Servicio de Guardacostas de los EE.UU.(26) provee información relativa al comercio marítimo del petróleo y sus derivados en la región del Gran Caribe. Provoca gran inquietud el movimiento de buques cisterna a través de canales restringidos y en las proximidades de los puertos, lo cual aumenta la posibilidad de accidentes de embarcaciones, pudiendo producir derrames de petróleo. Además del número de buques cisterna que operan en la región, existen también numerosas barcazas que utilizan las rutas de la región del Gran Caribe en apoyo de extensas refinerías de petróleo y de industrias petroquímicas. A pesar de los reglamentos establecidos en el Anexo I de MARPOL 73/78, los buques cisternas y las barcazas no siempre utilizan las facilidades portuarias para la eliminación de aguas de sentina y desechos; como consecuencia, ocurre la descarga de cantidades significativas de hidrocarburos del petróleo en las áreas costeras de la región del Gran Caribe (29). Se estima que casi el 50% del petróleo importado por los EE.UU se descarga a lo largo de la Costa del Golfo (30).
Aparte de aquellos derrames accidentales causados por accidentes marítimos, la explotación de gas y las refinerías de petróleo en mar adentro constituyen una fuente adicional de derrames accidentales de petróleo en el medio marino de la RGC. Estas operaciones son de particular importancia en el Golfo de México donde se hallan en operación una cantidad considerable de plataformas. Fuera del Golfo de México, se llevan a cabo operaciones similares en el Lago de Maracaibo, Venezuela, a lo largo de la costa oriental de Trinidad y Tabago. La descarga de petróleo crudo de las instalaciones de mar adentro ocurre generalmente como consecuencia del rompimiento de la tubería, explosiones de los pozos, incendios en las plataformas, desbordamientos y mal funcionamiento de los equipos. De acuerdo con un informe del Servicio de los EE. UU para el Manejo de los Minerales, encargado de la administración del programa de petróleo en aguas federales de la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU., durante los primeros 30 años del programa hubo 106 incidentes que dieron como resultado niveles significativos de contaminación por petróleo. Por otra parte, durante el mismo período, se sucedieron 145 explosiones en los pozos, 767 incendios en estructuras de mar abierto, 31 rompimientos de las tuberías y 224 accidentes mayores (31). Tal vez el mejor ejemplo que se conoce de un derrame de hidrocarburos del petróleo ocasionado por las operaciones de perforación de gas y petróleo en mar abierto, sea el caso del derrame del pozo de petróleo IXTOC I sobre la costa del Golfo de México, en 1979. La explosión del pozo IXTOC I ocasionó que se liberaran aproximadamente 0.5 x 106 tons de petróleo crudo ligero en el Golfo de México por un período de nueve meses antes de que por fin el pozo pudiera ser tapado (32).
Otra fuente potencial de contaminación por petróleo procedente de la explotación en mar abierto es la llamada "agua producida" que se libera del estrato petrolífero con el petróleo y el gas al tiempo de su explotación. El "agua producida" se descarga en el medio marino junto con el fango, residuo de la perforación. En 1990 el ingreso diario de "agua producida" en el medio marino de la costa del Golfo de los EE.UU. era aproximadamente 384,000 m3. Las aguas producidas pueden contener sustancias que ejercen altas demandas de oxígeno junto con HPNs, bencina, bencina etílica, xileno y metales pesados, tales como plomo, cobre, níquel y mercurio (33).
La filtración natural de los hidrocarburos del petróleo procedentes de depósitos submarinos constituye también una fuente significativa de contaminación por petróleo en el medio marino de la RGC. A diferencia de las fuentes de contaminación por petróleo que se describieron previamente, las filtraciones naturales de petróleo resultan muy difíciles de estimar. La ocurrencia de este fenómeno natural ha estado evidenciada por la presencia de alquitrán en las calas del sedimento del Golfo de Mexico, las de Sighbee Knolls, en particular. Recientemente, pudo evidenciarse lo anterior, aún de forma más dramática (34) cuando en una capa de agua a una profundidad de entre 150 y 250 metros se determinó la presencia de hidrocarburos del petróleo procedentes de una fuente de filtración natural que pasaba del Atlántico del Norte al Mar Caribe. Se estimó que la capa de agua antes mencionada contenía 1 x 106 tons de petróleo crudo.
A excepción de las cantidades estimadas de derrames de hidrocarburos originadas por accidentes marítimos en la Cuenca del Mar Caribe, se encuentra disponible muy poca información relativa a las fuentes terrestres y fuentes mar adentro de contaminación por petróleo en la subregión arriba mencionada.
La información sobre niveles de contaminación por petróleo en aguas marinas y costeras de la RGC, proviene principalmente del Programa PNUMA-COI/IOCARIBE CARIPOL iniciado en 1979. Los datos recabados por el proyecto de CARIPOL indica que la concentración de hidrocarburos del petróleo disueltos/dispersos (HPDDs) en las aguas marinas y costeras de la RGC es generalmente baja en las aguas frente a las costas y relativamente alta en áreas costeras cerradas (35, 36, 37, 38, 39). Por otra parte, la información reciente que proporciona una perspectiva preliminar sobre fuentes terrestres de contaminación marina en la RGC, compilada por el Programa del PAC, señaló las refinería y las plantas petroquímicas como principales fuentes de contaminación costera por petróleo en la región (40).
Con referencia a la acumulación de hidrocarburos del petróleo en sedimentos y organismos marinos, en particular, de compuestos tóxicos tales como hidrocarburos aromáticos polinucleados (HAPs) presentes en el petróleo el Programa sobre Estado y Tendencia de NOAA ha recabado datos en 51 sitios a lo largo de la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU. (41). A través del Programa CARIPOL se ha obtenido un tipo de información similar a lo largo de la costa del Golfo perteciente a México y de las áreas costeras de la región del Caribe (42, 43, 44, 45).
El impacto de la contaminación por petróleo en la ecología de los ecosistemas y especies marinos y costeros tales como arrecifes coralinos, lechos de pastizales marinos, bosques de manglares y poblaciones mar adentro de peces y mariscos, es especialmente destructivo seguido de los derrames masivos de petróleo causados por accidentes marítimos que han sido documentados ampliamente (46, 47, 48, 49, 50). Sin embargo, aún se dispone de limitada información necesaria para cerciorarse de los riesgos ecológicos y a la salud producidos por descargas de petróleo crónicas en el medio marino y costero de la RGC (51, 52).
3. Sedimentación y atarquinamiento
Una cantidad considerable de materiales particulados que conducen los ríos, se introduce cada año en las áreas costeras de la RGC a través de los ríos de la región (Tabla 3). La mayor parte de los materiales disueltos y en suspensión que llevan estos ríos, están controlados por procesos geoquímicos naturales. Sin embargo, debe tenerse presente que las actuales cargas fluviales, disueltas y suspendidas, se están intensificando por las contribuciones de actividades humanas tales como la erosión de las cuencas hidrográficas causada por la deforestación, la urbanización, las actividades agrícolas y por una variedad de contaminantes que se eliminan en estas aguas. La mayoría de los ríos que descargan sus aguas en las costas de la RGC, llevan sedimentos que van de los 100 a los 1000 mg/l con una carga estimada total de aproximadamente 109 tons/año (53). Esto representa un 12% de la contribución global de sedimentos procedente de ríos hacia los océanos, la cual se estima en 8 x 109 tons/año (54).
Tabla 3. Estimado de las cargas de sedimentos de ríos que alcanzan las áreas costeras de la Región del Gran Caribe (53)
| Ríos/Regiones | Cargas de sedimentos 106 t/a |
| Río Mississippi | 320 |
| Otros ríos que se descargan en el Golfo de México | 121 |
| Ríos de América Central y de las Antillas* | 300 |
| Río Magdalena | 235 |
| Río Orinoco | 85 |
| Otros ríos de Colombia y Venezuela* | 50 |
* Estimaciones calculadas sobre la base del área de drenaje y una tasa de erosión de 200 tons km2/año.
Con referencia al impacto de las actividades humanas sobre las cargas sedimentarias llevadas por los ríos de la RGC, la deforestación de las cuencas hidrográficas es, probablemente, la que causa mayor preocupación. Una encuesta llevada a cabo por FAO en 1979 estimó unas 221 x 106 hectáreas de terrenos forestales en la región del Caribe, y predijo una reducción de 175 x 106 hectáreas para el año 2000 debido a las prácticas de desforestación (55). Un informe reciente del Instituto de los Recursos Mundiales (56) reveló una reducción de aproximadamente 9% de las áreas forestales de 17 países de la RGC para el período 1979-1989 (Tabla 4) (57).
El crecimiento y desarrollo continuos en la RGC ha requerido cambios en el uso tradicional de las tierras, tales como el creciente desarrollo agrícola a expensas de las tierras forestales. Hasta la fecha, no se han abordado adecuadamente los aspectos negativos de este cambio en el uso de la tierra, en particular el impacto de estas actividades sobre los valiosos ecosistemas costeros ocasionado por el atarquinamiento y la introducción y uso intensivo de compuestos agroquímicos. La información sobre la distribución de sedimentos y la turbidez de las aguas costeras de la RGC resulta insuficiente para evaluar la magnitud de los efectos adversos de las prácticas actuales de uso de la tierra. Ya se dispone de información/datos limitados (teledetección(58), encuestas sobre arrecifes coralinos, etc.). Sin embargo, se requiere interpretación para establecer los patrones de escalas de tiempo y las consecuencias que acarrean los cambios en el uso de tierras en las cuencas fluviales de la RGC. Es sabido que la creciente turbidez de las aguas costeras, como resultado del transporte fluvial de suelos erosionados hacia el mar, produce atarquinamiento de los ecosistemas costeros. Estas tendencias pueden someter a continuas presiones a los críticos ecosistemas costeros, tales como los arrecifes de coral. Estudios llevados a cabo sobre el atarquinamiento de los arrecifes de coral a lo largo de la costa del Caribe de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, etc. (59, 60) también confirman el impacto negativo del atarquinamiento causado por las cargas sedimentarias arrastradas por los ríos en esa subregión particular.
Tabla 4. Cambios en el porcentaje del uso de tierras en cultivos, forraje y superficies forestales y arboladas en países de la RGC durante el período 1977-1989 (56)
País |
Porcentaje de cambio (1977-1989) |
||
Cultivos |
Pastoreo |
S. Forestales |
|
| Barbados | 0 |
0 |
0 |
| Belice | 12.8 |
15.2 |
(1.1) |
| Costa Rica | 5.5 |
24.0 |
(17.9) |
| Colombia | 3.5 |
6.8 |
(5.6) |
| Cuba | 5.3 |
14.3 |
(11.8 |
| República Dom. | 5.5 |
0 |
(3.1) |
| Guatemala | 8.3 |
7.8 |
(17.0) |
| Haití | 2.7 |
(3.0) |
(30.0) |
| Honduras | 2.3 |
7.2 |
(18.8) |
| Jamaica | 1.5 |
(7.9) |
(5.1) |
| México | 1.9 |
0 |
(12.0) |
| Nicaragua | 2.8 |
11.5 |
(23.5) |
| Panamá | 4.6 |
15.9 |
(19.4) |
| Trinidad y Tabago | 3.7 |
0 |
(4.3) |
| Surinam | 53.7 |
11.1 |
(0.3) |
| Venezuela | 5.9 |
2.9 |
(8.6) |
| Promedio | 4.8 |
6.67 |
(9.27) |
Otra fuente de materiales particulados del suelo que entran en las aguas costeras de la RGC por medio de la eliminación directa o por vía de los ríos, se relaciona con la explotación minera. La extracción de la bauxita es de particular importancia para las economías de Jamaica, Surinam, Guyana y en un menor grado, para la República Dominicana y Haití (61). En el caso de Jamaica, los residuos de la bauxita no se descargan en los ríos ni en las áreas costeras, sino en depósitos de decantación. Con respecto a los otros países mencionados, se carece de información relativa a la eliminación final de desechos procedentes de la extracción de bauxita. Otras operaciones de explotación minera en la RGC comprenden la extracción y proceso de yacimientos para la producción de óxido de níquel, que se lleva a cabo principalmente en Cuba y la República Dominicana. Esta explotación minera se realiza cerca de las áreas costeras, pero en la actualidad existe muy poca información sobre la eliminación de los desechos de minería en los ríos de las aguas costeras adyacentes.
Otra fuente de materiales en suspensión que se está introduciendo en las áreas costeras de la región es la práctica de eliminación de desechos en el mar (vertimiento), p. ej., el fango de dragado, los desechos industriales, etc. En la actualidad, el vertimiento está reglamentado por el Convenio de Londres sobre Vertimientos (CLV) de 1972, del cual son Partes Contratantes trece países de la RGC. En lo que respecta al volúmen y tipo de desechos que se eliminan en el mar en la RGC, la única información disponible corresponde a las actividades de vertimiento en el océano, que se realizan frente a la costa del Golfo de México perteneciente a los EE.UU.
Más de 100 x 106 ton/año de residuos de dragado se eliminan en las áreas costeras cercanas a las costas del Golfo de México pertenecientes a los Estados Unidos, representando un 20% del total nacional (62). Los residuos de dragado son generalmente sedimentos contaminados que contienen metales de alta toxicidad, contaminantes orgánicos, etc, procedentes de descargas puntuales industriales y domésticas, así como de fuentes no puntuales. Las tendencias actuales sobre las actividades de vertimiento frente a las costas y en mar adentro en los EE.UU., indican una disminución en los volúmenes de ciertos materiales autorizados tales como los fangos de dragado y los desechos industriales, así como un aumento en el volúmen de fangos cloacales en los vertimientos en el mar (63). Con respecto a la eliminación de fangos cloacales en el mar, USEPA ha propuesto una legislación para que esta práctica se excluya por etapas en los EE.UU. (64).
Contrariamente, no se dispone aún de información sobre la cantidad de materiales de desechos que se eliminan en el mar en áreas fuera de la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU. ni sobre el cumplimiento de los patrones regionales e internacionales para la eliminación de materiales autorizados en la Región del Gran Caribe.
4. Nutrientes
De los contaminantes principales que entran en el medio marino y costero de la RGC, está aumentando la preocupación con respecto a la entrada de compuestos ricos en nutrientes, particularmente la entrada de los compuestos de nitrógeno y fósforo en las aguas costeras, procedentes de fuentes puntuales y no puntuales. La descarga continua de estos nutrientes en áreas costeras cerradas es una de las causas mayores de los fenómenos de eutroficación. Los efectos ecológicos de estos fenómenos incluyen la proliferación de algas, los cambios en la estructura de las comunidades acuáticas, la disminución de la diversidad biológica, los episodios de mortandad de peces y de agotamiento del oxígeno (65, 66). En lo que respecta a la evolución de la proliferación de algas, un cambio significativo ocurre en la estructura de las comunidades de fitoplancton como respuesta al enriquecimiento por nutrientes conjuntamente con otros factores (67).
En la RGC es importante señalar los estudios que se han llevado a cabo por el Programa de USEPA para el Golfo de México a lo largo de la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU. Este programa ilustra claramente los efectos progresivos de la eutroficación en las aguas costeras, causada por la introducción de compuestos de nitrógeno y fósforo procedentes de fuentes de contaminación puntuales y no puntuales. Los estimados recabados por el programa antes mencionado en 1987, indicaron que las aguas costeras del Golfo de Mexico perteneciente a los Estados Unidos, recibieron por vía de fuentes puntuales y no puntuales de contaminación contribuciones de 916.390 toneladas de nitrógeno y 39.930 toneladas de fósforo (68). Por otra parte, un informe más reciente del Programa de USEPA para el Golfo de México estimó que diariamente se descargaban en el Golfo, desde aguas superficiales de los EE. UU. y por el río Mississippi 936 toneladas de nitrógeno y 189 toneladas de fósforo (69). Un análisis de los resultados indicó que las regiones de la cuenca del Río Ohio y de la cuenca del alto Mississippi constituyen las fuentes mayores tanto de nitrógeno como de fósforo que alcanzan la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU., principalmente de fuentes no urbanas y no puntuales.
El crecimiento económico y el desarrollo continuos han hecho que cambien drásticamente los patrones tradicionales del aprovechamiento de la tierra en la RGC. Los programas nacionales y regionales no han abordado adecuadamente las implicaciones perjudiciales de tales cambios, en particular del desarrollo agrícola. Un informe reciente del Instituto de los Recursos Mundiales (70) provee datos sobre el uso de fertilizantes en dieciséis países de la Región del Gran Caribe. Esta información se presenta en la Tabla 5. En la RGC, muchos estados y territorios están desarrollando sus economías a través de la industria turística, que está directamente relacionada con la calidad del medio costero. Resulta importante observar que cuando ocurre la eutroficación costera en áreas cercanas a las costas, se obstaculiza el uso recreativo y se altera la calidad ecológica y estética del medio.
El proceso de eutroficación es un factor importante en la degradación de los ecosistemas costeros en varias áreas del Gran Caribe. Varioss estudios documentados sobre el impacto de la eutroficación en la región son los siguientes: en Puerto Rico (71) se ha determinado el impacto de la eutroficación moderada sobre el ecosistema de manglares y pastizales marinos en aguas poco profundas cercanas a la costa. El Lago de Maracaibo, en Venezuela, es probablemente una de las pocas áreas del Gran Caribe donde se han realizado estudios extensos sobre el impacto del enriquecimiento por nutrientes en la ecología de las aguas costeras. Los resultados del estudio indican que el enriquecimiento por nutrientes puede interactuar con otros contaminantes, tales como los hidrocarburos del petróleo para producir una subtil, pero
TABLA 5. Promedio anual del uso de fertilizantes en 17 países de la RGC, cambios durante el período 1979-1989 (70)
País |
Uso de fertilizantes en Kg/Hectárea de cultivos 1979 1989 |
|
| Barbados | 162 |
91 |
| Belice | 36 |
71 |
| Colombia | 55 |
90 |
| Costa Rica | 143 |
191 |
| Cuba | 133 |
192 |
| República Dominicana | 41 |
50 |
| Guatemala | 53 |
69 |
| Guyana | 22 |
29 |
| Haití | 4 |
3 |
| Honduras | 13 |
20 |
| Jamaica | 55 |
105 |
| Nicaragua | 31 |
55 |
| Panamá | 44 |
62 |
| Trinidad y Tabago | 61 |
28 |
| Surinam | 49 |
74 |
| EE. UU.(Costa del Golfo)* | 106 |
95 |
| Venezuela | 51 |
162 |
| Promedio | 62.3 |
81.6 |
* Para 1979 datos compilados en 1982 (10) y para 1989 se estimó el uso promedio nacional anual de 1989 (70)
importante alteración en la composición de los cultivos en pie de fitoplancton. Este tipo de contaminación motivó un cambio en la abundancia relativa de algas planctónicas y podría asimismo afectar las cadenas tróficas pelágicas y de peces bentónicos (72). También se ha informado que en la Bahía de Cartagena y en la adyacente "Ciénaga de Tesca", Colombia, ocurren episodios estacionales de muerte masiva de peces, causada por el agotamiento del oxígeno disuelto en las aguas cercanas a las costas de la Bahía. Estos episodios se han atribuído al enriquecimiento de nutrientes ocasionado por la descarga de aguas servidas sin tratamiento y por los escurrimientos de fertilizantes agrícolas prevalecientes en esa área, probablemente combinado con la estratificación de la columna de agua (73).
El enriquecimiento por nutrientes de las áreas costeras de la RGC aumentará con seguridad si no se toman medidas. Las regiones costeras han experimentado el crecimiento rápido de la población junto con cambios en el uso de las tierras adyacentes. Para controlar las fuentes de enriquecimiento por nutrientes y para revertir los efectos adversos de la eutroficación, será necesario mejorar la efectividad de las plantas de tratamiento de aguas servidas y controlar su aplicación y utilización, así como alentar los cambios que conllevarán beneficios a largo plazo y causarán el menor daño a los ecosistemas interrelacionados.
5. Plaguicidas
El uso extensivo de plaguicidas (insecticidas, herbicidas, fungicidas, etc.) debido a la actividad agrícola intensiva en la RGC se encuentra bien documentado, y su impacto sobre los ecosistemas marinos y costeros es lógicamente evidente. A través de los escurrimientos, la erosión y la mala aplicación, cantidades significativas de plaguicidas están llegando al medio marino y costero donde pueden afectar a las especies no elegidas como objetivo, y mediante la contaminación de alimentos marinos, podrían convertirse en un problema de salud pública. Una vez aplicados, los compuestos plaguicidas llegan a las áreas costeras de la región por medio de los ríos y la atmósfera. Se ha estimado que un 90% de los plaguicidas que se aplican no alcanzan a las especies elegidas como objetivo (74). Como consecuencia, la contaminación por plaguicidas es una grave preocupación por su alta toxicidad y la tendencia a acumularse en la biota marina y costera.
La aplicación general de plaguicidas con ingredientes activos en la RGC parece estar en aumento. Un informe reciente del Instituto de los Recursos Mundiales (75), basado en la información recabada en 14 países de la región, señaló un aumento general en el uso de los compuestos plaguicidas durante el período 1974-1984 (Tabla 6). Para los países donde se observó un marcado descenso en el uso de plaguicidas (el caso particular de los Estados Unidos con una reducción del 15%), el mismo ha sido atribuído a cambios en las prácticas agrícolas para reducir su utilizacióm y también a la introducción de nuevos plaguicidas menos persistentes y con porcentajes de aplicación más bajos (76). Con respecto a los otros países en los que se ha reducido el uso de plaguicidas no existe información disponible. Sin embargo, resulta lógico suponer que la reducción en el uso de plaguicidas se ha logrado mediante el uso de nuevos compuestos con un porcentaje de aplicación menor.
La mayoría de los programas de vigilancia que se desarrollan para determinar la presencia de residuos de plaguicidas acumulados en sedimentos y en la biota marina de la RGC han concentrado sus esfuerzos en determinar un número limitado de plaguicidas conocidos por tener una toxicidad considerable y por producir impacto ambiental a largo plazo. Los programas
TABLA 6. Promedio anual de uso de plaguicidas en 14 países de la RGC, cambios durante el período 1974-1984 (75)
País |
Uso de Plaguicidas en toneladas métricas |
Cambio |
|
1974-1977 |
1982-1984 |
% |
|
| Colombia | 19,344 |
16,100 |
(17) |
| Costa Rica | 3,037 |
3,667 |
21 |
| República Dominicana |
1,961 |
3,297 |
68 |
| Guatemala | 4,627 |
5,117 |
11 |
| Guyana | 705 |
658 |
(7) |
| Honduras | 940 |
859 |
(9) |
| Jamaica | 861 |
1,420 |
65 |
| México | 19,148 |
27,630 |
44 |
| Nicaragua | 2,943 |
2,003 |
(32) |
| Panamá | 1,542 |
2,393 |
55 |
| Surinam | 974 |
1,720 |
77 |
| Costa EE.UU. del Golfo* | 5,320 |
4,500 |
(15) |
| Venezuela | 6,923 |
8,143 |
18 |
* Datos de 1982 (10) y 1987 (76), respectivamente.
arriba mencionados han incluído la determinación de plaguicidas tales como los DDTs, Clordanes, Dieldrin, Endrin, Aldrin, HCB's, Heptaclor y sus epóxidos, Endosulfán, entre otros.
Con respecto a los niveles de residuos de plaguicidas acumulados en sedimentos y en organismos marinos de las áreas marinas y costeras de la RGC, la mayoría de la información publicada se refiere a las encuestas realizadas por NOAA para determinar el estado y las tendencias dentro del Programa de Vigilancia de Bivalvos (MWP) (77). Los resultados que se informan en las encuestas de MWP de 1986 y 1987 indicaron que los DDTs seguían siendo los compuestos más abundantes entre los plaguicidas presentes en las muestras analizadas. Por otra parte, los DDTs fueron considerablemente más altos en los tejidos de ostras que en los sedimentos. Recientemente el MWP extendió sus actividades desde la costa del Golfo en los EE.UU. a otras áreas costeras de la RGC (78). El Programa del Golfo de México de USEPA (79) está recabando información más reciente relativa a la acumulación de plaguicidas en sedimentos de la costa del Golfo en los EE.UU. con el objetivo de establecer niveles de criterio de calidad para 25 plaguicidas en sedimentos. Recientemente, se ha publicado una cantidad importante de información sobre los niveles de plaguicidas en sedimentos y en organismos marinos en las lagunas costeras y los estuarios de los ríos a lo largo de la costa del Golfo de México (80, 81, 82). Se dispone de datos muy limitados con respecto a una información similar de la Cuenca del Mar Caribe (83).
Durante la última década los patrones del uso de plaguicidas han ido cambiando en la RGC, con una firme tendencia a reemplazar los compuestos persistentes con otros plaguicidas menos persistentes tales como los compuestos organofosforados, carbamatos, firetroides, etc. En la actualidad se dispone de muy poca información sobre el comportamiento de los compuestos mencionados al aplicarse en el medio marino de las costas tropicales, incluso el porcentaje de degradación, el fraccionamiento, partición y absorción biológica así como la transferencia a los humanos a través de cadenas alimentarias. Recientemente se han obtenido datos sobre la presencia de esta segunda y tercera generación de plaguicidas en sedimentos recogidos de las costas del Caribe de Costa Rica, Nicaragua y Panamá (84). Se determinó que solo residuos del plaguicida clorofirifos mostraron amplia distribución en los sedimentos analizados. Por otra parte, durante la encuesta anterior, se observaron frecuentes episodios de muerte de peces después de la aplicación de estos plaguicidas, indicando su alta toxicidad hacia organismos no escogidos como objetivo.
Durante las últimas décadas, en la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU., se han realizado esfuerzos por reducir el impacto de los plaguicidas sobre los ecosistemas marinos y costeros de la región. La disminución en el uso de plaguicidas en esa subregion particular se ha atribuído a que se han separado terrenos para el control de la erosión costera y se han introducido plaguicidas nuevos con tasas de aplicación mucho menores (85). Se han desarrollado algunas prácticas agrícolas modificadas con el objetivo de reducir el uso de plaguicidas y su consecuente transporte al medio acuático. El concepto de las Mejores Prácticas de Manejo también ha sido aplicado para controlar el problema de la calidad del agua ocasionado por los plaguicidas. Por otra parte, también se utilizaron las las técnicas de Manejo Integrado de Plaguicidas con el propósito de reducir el uso de los mismos y mantener altos niveles de producción.
6. Desechos Sólidos Flotantes y Desechos Marinos
El manejo adecuado de los desechos sólidos procedentes de fuentes terrestres es un problema de gran preocupación ya que afecta la calidad estética y ecológica del medio marino y costero. Este problema ha surgido por la cantidad en aumento de desechos sólidos que se generan en la región, aparejada a los deficientes sistemas de recolección y a las prácticas inadecuadas de eliminación. En muchos países de la región son evidentes las prácticas de eliminación deficientes tales como el uso de ríos y cursos de agua al igual que pantanos de manglares como vertederos, Por otra parte, aunque los vertederos bien manejados no deberían constituír una fuente de desechos sólidos que alcance el medio marino y costero, en realidad existen vertederos manejados de forma deficiente en muchas áreas costeras de la RGC. Estas fuentes, además de los escurrimientos inducidos por las altas precipitaciones pueden convertir los vertederos en una fuente importante de desechos sólidos flotantes que van a dar al mar. En la actualidad, no existe información publicada referente a la cantidad de desechos sólidos que se generan en la RGC o la manera en que éstos se manejan previamente a su eliminación final.
Una fuente adicional de desechos sólidos que afectan las áreas costeras de la región se genera por las embarcaciones, la pesca comercial, las actividades frente a las costas, etc. Estas fuentes de contaminación que tienen como base el océano generan una cantidad considerable de desechos sólidos flotantes que están alcanzando las áreas costeras como desechos marinos. La eliminación de desechos sólidos por buques en áreas cercanas a las costas está reglamentada por el Anexo V del Convenio MARPOL 73/78. El Comité Marítimo Ambiental de la OMI (MECP 31) en julio de 1991 designó a la RGC como "Area Especial" bajo los reglamentos anteriores. Sin embargo, para cumplir con el Anexo V de MARPOL, la mayoría de los países de la región necesitarían proveer facilidades de recepción portuarias para los desechos generados por buques, contemplados en el Anexo V de MARPOL. En vista de la carencia de las facilidades arriba mencionadas en muchos de los países de la región, la OMI y el Banco Mundial con la asistencia del PNUMA-UCR/CAR comisionó una encuesta para evaluar la necesidad en la región, de instalaciones de recepción portuarias para los desechos incluídos en el Anexo V (86).
El estudio de la OMI y el Banco Mundial incluyó una visita a 23 puertos localizados en siete países del Gran Caribe. De los puertos estudiados solo 13 permitieron la descarga, almacenamiento, recolección y eliminación final de los desechos generados por buques. Los puertos restantes, 10 en su totalidad, no permitieron la descarga de desechos sólidos. El informe también estima la cantidad de desechos sólidos que pueden llegar para su descarga a cada uno de los puertos estudiados. A este respecto, es importante señalar que según el estudio, los puertos con el potencial para recibir cargas relativamente altas de desechos del Anexo V se localizaban en pequeños estados insulares, tales como Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Sta. Lucía y San Kitts y Nevis. La mayoría de estos países no poseen instalaciones adecuadas para manejar sus propios desechos sólidos generados por fuentes domésticas y comerciales. Por ende, la carencia de facilidades de recepción portuarias para desechos contemplados en el Anexo V de MARPOL en la RGC, podría resultar en la eliminación en el mar de los desechos sólidos (basuras marinas) procedentes no sólo de buques, sino también de otras actividades que se realizan frente a las costas a pesar de las estipulaciones del Anexo V de MARPOL.
Los desechos sólidos eliminados en las aguas de la RGC son transportados por el viento y las corrientes, y la marea los lleva hacia las costas, a menudo lejos de sus fuentes originales. A este respecto, la mayor parte de la información publicada disponible sobre la eliminación de desechos marinos en las áreas costeras de la región se refiere al Golfo de México, el cual es un depósito único de desechos marinos (87). Las primeras observaciones concluyeron que los Cayos de la Florida actuaban como "colador de las islas" a sotavento de los estrechos de la Florida, de la misma manera que las Antillas Menores y las Bahamas recogían desechos de las corrientes Ecuatorial del norte y de las Antillas, respectivamente (88). También se afirmó que "el tramo de la costa de Cayo Hueso a Cabo Cañaveral era uno de los mayores basurales del Caribe y el Golfo de México" (89).
Desde 1985, se están llevando a cabo con la participación de voluntarios operaciones de limpieza de playas a lo largo de la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU. Recientemente el Plan de Acción para los Desechos Sólidos del Programa de USEPA del Golfo de México ha facilitado la información sobre las actividades de limpieza de playas para 1990 (89). Durante el ejercicio correspondiente a 1990 se recogieron 566 toneladas de desechos marinos, de 1.379 millas de playas del Golfo. Las concentraciones más altas de desechos marinos se ubicó a lo largo de las playas de los Estados de Texas y Louisiana. De la basura recogida, el 63,9% era plástico, seguido de un 10,8% de envases metálicos, un 10% de envases de vidrio y un 8,4% de papel de varios tipos. El resto de la basura recogida se distribuyó en forma pareja entre madera, goma y tela. En el ejercicio de 1990 participó un total de 36.643 voluntarios.
La información sobre la acumulación de desechos sólidos flotantes en las áreas costeras de la RGC ha ido aumentando a paso rápido después de los primeros informes preparados en 1988 (90) como parte de la Actividad 4.4.4 del Programa CEPPOL.
Entre los desechos marinos depositados en las áreas costeras de la RGC se encuentra la acumulación recurrente de alquitrán pelágico en las islas a barlovento de la región. Sobre este tema, son de especial interés, los resultados obtenidos por el Proyecto PNUMA/COI-IOCARIBE CARIPOL. Se determinaron altas acumulaciones de alquitrán pelágico a lo largo de las playas de la costa del Sur de la Florida, las Islas Caimán y Curazao, y sobre las playas a barlovento de Barbados, Grenada y Trinidad y Tabago, entre otras (91, 92, 93). Estudios adicionales demostraron que los niveles de alquitrán pelágico en las aguas al este del Golfo de México y de los estrechos de la Florida, eran más altos si los comparamos con otras regiones del mundo, y que tanto como el 50% de los alquitranes pelágicos entraron al Golfo de México a través del estrecho de Yucatán (94, 95).
Los desechos sólidos flotantes y el alquitrán pelágico presentes en las áreas costeras de la región son perjudiciales a las economías de muchos países, particularmente de aquellos que dependen del turismo. Por otra parte, las bolsas plásticas, redes y sogas desechadas, pueden estrangular, sofocar y agotar los animales y aves marinas debido al enredo (96). Los científicos han documentado un creciente número de heridas y muerte entre mamíferos marinos, peces, tortugas marinas y aves debido a que se enredan (96). Además, los animales pueden confundir pelotillas de plástico y alquitrán pelágico con fuentes de alimento. Algunos animales marinos que se alimenten accidentalmente de plástico pueden sentir una sensación de saciedad falsa y, como resultado, morir lentamente de inanición (97, 98. 99).
7. Sustancias Tóxicas
Estos contaminantes prioritarios son compuestos orgánicos e inorgánicos o sustancias naturales transformadas químicamente, que al utilizarse, descargarse o liberarse en el medio de forma inadecuada, pueden producir efectos adversos sobre la estructura y función de los ecosistemas terrestres y costeros. La contaminación del medio costero en la RGC por los compuestos tóxicos que se describen, es un problema que causa gran preocupación. Tomando en cuenta que son muy persistentes en el medio acuático, estos compuestos se acumulan biológicamente en los organismos marinos y son altamente tóxicos para los humanos si se consumen a través de alimentos marinos (100). Se ha documentado bien la cuantificación de los posibles efectos a la salud humana que resultan de la presencia de compuestos tóxicos en el medio marino y su acumulación en organismos marinos. De acuerdo con la Academia Nacional de Ciencias de los EE.UU. (101) los niveles de sustancias tóxicas en los alimentos marinos procedentes de ciertas áreas de la costa del Golfo aseguran medidas de control estrictas.
Los contaminantes tóxicos proceden de fuentes puntuales, en su mayoría industriales, tales como la industria petrolera (refinerías y plantas petroquímicas), industrias químicas (orgánicas e inorgánicas), plantas de procesamiento de pulpa de madera, producción y preparación de plaguicidas, industria metalúrgica y de galvanoplastia, etc. Estas industrias pueden liberar sustancias tóxicas procedentes de sus operaciones manufactureras, descargas de efluentes y derrames accidentales. Los desechos generados pueden contener metales pesados, hidrocarburos carcinógenos (PAHs), dioxinas, distintos tipos de plaguicidas, sustancias nocivas orgánicas e inorgánicas, etc. Además de la descarga de los contaminantes mencionados procedentes de fuentes puntuales directas o por vía de fuentes puntuales municipales, estos desechos también pueden alcanzar el medio marino costero desde las fuentes no puntuales por medio de los ríos y cursos de agua y a través de la atmósfera.
Al abordar el problema que representa el evaluar la eliminación de estos contaminantes tóxicos en el medio marino y costero de la RGC, como en muchas otras regiones del mundo, la descarga de contaminantes tóxicos es una posibilidad presente en cada país de la región, considerando la creciente diversificación industrial que está teniendo lugar en muchos países de la región. Los centros de mayor actividad industrial en la RGC se concentran en unas pocas "áreas localizadas", tales como la costa del Golfo en los estados de Texas y Louisiana; el área industrial del Lago de Maracaibo, Venezuela, el complejo industrial "El Mamonal" en la Bahía de Cartagena, Colombia; la costa oeste de Trinidad; la Bahía de Kingston, Jamaica; la Bahía de La Habana, Cuba. Estas áreas se estudiaron ampliamente. Entre las industrias mencionadas anteriormente, capaces de liberar contaminantes tóxicos en el medio marino costero, las refinerías de petróleo son las más generalizadas en la región. En la Tabla 7 se presenta información reciente sobre el número de refinerías de petróleo que operan en la RGC, al igual que de su capacidad (102).
TABLA 7. Número de refinerías de petróleo y capacidad de refinación en los países de la Región del Gran Caribe (102)
| País | Número de Refinerías |
Capacidad de Refinació |
|
| 103 b/day | 106 t/y | ||
| Barbados | 1 |
3 |
0.1 |
| Colombia | 4 |
274 |
13.6 |
| Costa Rica | 1 |
15 |
0.7 |
| Cuba | 3 |
280 |
13.9 |
| Guatemala | 1 |
16 |
0.8 |
| República Dominicana | 2 |
48 |
2.4 |
| Honduras | 1 |
14 |
0.7 |
| Jamaica | 1 |
34 |
1.7 |
| Martinica (FR) | 1 |
12 |
0.6 |
| México | 8 |
1,574 |
78.4 |
| Antillas Neerlandesas | 2 |
470 |
23.4 |
| Nicaragua | 1 |
16 |
0.8 |
| Panamá | 1 |
40 |
2.0 |
| Puerto Rico | 2 |
123 |
6.1 |
| Trinidad y Tabago | 2 |
246 |
12.3 |
| EE.UU.(Estados del Golfo | 59 |
6,620 |
331.0 |
| Islas Vírgenes de los EE.UU. | 1 |
545 |
27.1 |
| Venezuela | 6 |
1,171 |
58.5 |
| Total | 97 |
11,501 |
574.1 |
Con respecto a la cantidad de sustancias tóxicas que se generan y se descargan en el medio marino y costero de la RGC, la única información disponible ha sido compilada por el Programa de USEPA para la costa de EE.UU. del Golfo de México (103). El informe indica que durante 1989 se descargaron en las aguas superficiales que alcanzan la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU., aproximadamente 5,910 toneladas de compuestos tóxicos procedentes de fuentes puntuales permitidas. Además, continúan ocurriendo derrames y descargas accidentales, particularmente en el Río Mississippi en el Estado de Louisiana (104). El Programa CEPPOL no ha propuesto aún determinar la cantidad de contaminantes tóxicos que se introducen en el medio marino y costero de la RGC, excluyendo la costa del Golfo perteneciente a los EE.UU.
I. Introducción | II. Cobertura Geográfica | III.
Información Básica |
IV. Objetivos y Elementos del Programa CEPPOL ... | V. Alcance y Propósito de la Actividad 4.4.1 del Programa CEPPOL ...
| VI. Enfoque Básico e Implementación
| VII. Resultados del Inventario de Fuentes de Contaminación | VIII. Resultados de la Evaluación de Cargas Contaminantes | IX. Prácticas de Manejo para la Eliminación de Desechos |
X. Conclusiones | XI.
Recomendaciones | XII. Referencias
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El objetivo general del Programma CEPPOL es establecer un "Programa de Vigilancia y Control de la Contaminación Marina" completo y coordinado a nivel regional, que sirva los requisitos inmediatos y de mediano plazo del Convenio de Cartagena y de sus protocolos (incluso aquellos que están en el proceso de preparación).
Los objetivos específicos son los siguientes:
(i) Organizar y poner en práctica un programa de investigación y vigilancia de la contaminación marina coordinado a nivel regional, concentrándose en los contaminantes que afectan la calidad del medio marino costero de la RGC así como interpretar y evaluar los resultados del programa;
(ii) Generar información sobre las fuentes, niveles, cantidades, tipo, tendencias y efectos de la contaminación marina en la RGC como un componente adicional sobre el que se puede basar la formulación de propuestas para acciones preventivas y remediadoras;
(iii) Formular propuestas de acciones legales, administrativas y técnicas destinadas a la toma de medidas de prevención, disminución y control y asistir a los Gobiernos de la región en su implementación y la evaluación de su efectividad; y
iv) Apoyar, y cuando sea necesario, desarrollar/establecer las capacidades de instituciones nacionales para poner en práctica la investigación y vigilancia de la contaminación marina, así como formular y aplicar medidas de control y reducción de la contaminación.
El Programa CEPPOL consiste en una serie de componentes intervinculados de investigación, estudios de base, vigilancia de la contaminación, elaboración de inventarios de contaminantes, identificación de acciones prioritarias, medidas preventivas y de reducción, y asistencia a los Gobiernos de la RGC en la ejecución de estas acciones y medidas y en la evaluación de su efectividad. Las actividades concretas establacidas para el programa para el período 1990-1995 son las siguientes:
4.4.1 Control de las Fuentes Terrestres de Contaminación de Origen Doméstico, Industrial y Agrícola.
4.4.2 Estudios de Base sobre la Contaminación por Plaguicidas y Formulación de las Medidas para su Control.
4.4.3 Evaluación y Control de la Calidad Sanitaria de las Aguas Costeras Destinadas a la Recreación y al Cultivo de Mariscos.
4.4.4 Vigilancia y Control de la Contaminación por Petróleo y Desechos Sólidos Flotantes.
4.4.5 Estudio de los Ecosistemas Deteriorados en Sitios Específicos y Desarrollo de Propuestas para Medidas Remediadoras.
4.4.6 Desarrollo de un Criterio de Calidad Ambiental.
4.4.7 Investigación sobre la Importancia de los Compuestos Orgánicos de Estaño como Contaminantes de la Región del Gran Caribe.
4.4.8 Investigación sobre la Importancia de la Creciente Turbidez y Eutroficación en la Región del Gran Caribe como Resultado del Cambio en la Ordenación Territorial.
4.4.9 Coordinación del Programa CEPPOL.
Entre las actividades arriba mencionadas, la evaluación de las fuentes de contaminación marina costera de origen doméstico, industrial y agrícola, es un elemento esencial del programa para la obtención de medidas significativas en el control de la contaminación. También es importante concentrarse en los contaminantes y sitios que requerirán atención urgente, y facilitar la ejecución de las restantes actividades del programa.
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| VI. Enfoque Básico e Implementación
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X. Conclusiones | XI.
Recomendaciones | XII. Referencias
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El siguiente texto resume los resultados de esta actividad del Programa CEPPOL y presenta datos recabados por instituciones nacionales en los países de la RGA, junto con una evaluación del estado de la contaminación marina en la región y las acciones prioritarias para su reducción y control. Para satisfacer el principal objetivo de la Actividad 4.4.1. del Programa CEPPOL, la cual es reducir las cargas contaminantes que alcanzan el medio marino y costero de la RGC desde las fuentes terrestres donde se originan, se utilizó la siguiente metodología:
(i) Preparación de inventarios nacionales de fuentes terrestres de contaminación marina (FTC);
(ii) Evaluación de los tipos y cantidades de contaminantes que alcanzan el medio marino costero de la RGC; e
(iii) Información sobre medidas legales y administrativas que reglamentan el control de las FTC en los distintos países de la región.
La preparación de Inventarios de FTC fue diseñada para cubrir todas las actividades pertinentes a la descarga de desechos que pueden contribuir al deterioro de los ecosistemas marinos costeros y constituírse en una amenaza para la salud pública. Para lograr las metas mencionadas se utilizó un enfoque sectorial que incluyó las siguientes fuentes de contaminación marina costera en la RGC: doméstica, industrial, agroquímica y descargas en los ríos. Es importante señalar que, el Inventario de FTC para la Costa del Golfo perteneciente a los EE.UU., incluyó tanto fuentes puntuales como fuentes no puntuales. Los inventarios restantes preparados por los países de la región se limitaron a las fuentes puntuales de contaminación. Por otra parte, con respecto a la evaluación de descargas contaminantes procedentes de fuentes fluviales, sólo unos pocos países fueron capaces de proveer informacion limitada para un número reducido de contaminantes.
Sobre la base de la información incluída en los inventarios de FTC a llevarse a cabo en 25 países de la región, se preparó una evaluación de las cargas de desechos procedentes de cada fuente. Este ejercicio representa la primera evaluación regional de las FTC que afectan el medio marino costero de la Región del Gran Caribe. De este modo, se logró un recuento exhaustivo de los tipos y cantidades de contaminantes, procedentes principalmente de fuentes terrestres, y su distribución grográfica en la región.
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| VII. Resultados del Inventario de Fuentes de Contaminación | VIII. Resultados de la Evaluación de Cargas Contaminantes | IX. Prácticas de Manejo para la Eliminación de Desechos |
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La compleja tarea de emprender inventarios de FTC en un área geográfica extensa como la RGC con la cooperación de 33 Estados y Territorios de diversas culturas, sistemas socio políticos y etapas de desarrollo diferentes, requirió un enfoque amplio con una metodología que fuera adecuada a todos los países de la región.
Durante la fase preparatoria de la Actividad 4.4.1. de CEPPOL, se consideró un número de metodologías para la preparación de inventarios de FTC. La metodología seleccionada se basó en el documento de la OMS que se titula "Management and Control of the Environment" WHO/PEP/89.1 (105), del cual se preparó una versión abreviada y ligeramente modificada. Por otra parte, la metodología elegida aseguró un enfoque uniforme para evaluar las fuentes puntuales de contaminación y permitió la evaluación comparativa de los contaminantes que se originan en las distintas fuentes de los varios países de la RGC.
Es de notar que en los inventarios de FTC para los EE.UU., Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los EE.UU. se empleó la metodología para fuentes puntuales permitidas del Inventario de Descargas Contaminantes en las Costas de NOAA (NCPDI).
La Unidad de Coordinación Regional del PAC aseguró la participación de los países de la región a través de los puntos focales de CEPPOL nombrados por estos países. Durante 1991 se enviaron cartas circulares a estos puntos focales para nombrar las instituciones y el personal necesario para llevar a cabo la preparación de los inventarios de FTC. Se envió copia de las directrices a los puntos focales nacionales. A aquellos que aceptaron la invitación también se les brindó una modesta contribución financiera. Al momento de este documento 27 países han participado en este ejercicio, 25 de los cuales han completado los inventarios de FTC.
En diciembre de 1991, la Secretaría convocó a una reunión para evaluar el progreso alcanzado en la ejecución de los inventarios nacionales de FTC. Varios participantes expresaron sus dudas acerca de los factores resumidos en la metodología para calcular las descargas contaminantes. Durante la reunión se decidió que cada país debería usar, en primer lugar, su propia experiencia para calcular la descarga de contaminantes y que la metodología debería utilizarse en ausencia de informaicón valiosa o de medidas adecuadas para caracterizar la fuente de contaminación tanto cualitativa como cuantitativamente. Por otra parte, se destacó que los factores propuestos por la metodología de la OMS ya habían sido utilizados en otras regiones con resultados relativamente positivos.
Mediante el análisis de los datos originales de la encuesta de cada país, así como de la información estadística proveniente de otras fuentes se llegó a la evaluación de las cargas contaminantes procedentes de distintas fuentes de desechos que se eliminan en las áreas marinas costeras de la RGC.
Para poder evaluar la distribución geográfica de las cargas contaminantes que se eliminan de fuentes terrestres de contaminación y facilitar el análisis de los resultados, la RGC fue dividida en 6 sub-regiones (Tabla 8, Fig. 2).
Tabla 8. Areas subregionales dentro de la Región del Gran Caribe y países que las componen
| I. Golfo de México | Cuba, México y los Estados Unidos |
| II. Caribe Occidental | Belice, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá |
| III. Caribe Nororiental y Central | Bahamas, Islas Caimán, Cuba, República Dominicana, Haití, Jamaica, Puerto Rico e Islas Turcas y Caicos |
| IV. Caribe Oriental | Anguilla, Antigua y Barbuda, Barbados, Islas Vírgenes Británicas, Dominica, Grenada, Guadalupe, Martinica, Monserrat, San Martin, Sta. Lucía, San. Kitts y Nevis, San. Vicente y las Granadinas e Islas Vírgenes de EE.UU. |
| V. Caribe del Sur | Colombia, Antillas Neerlandesas,Trinidad y Tabago y Venezuela |
| VI. Atlántico Ecuatorial Noroeste | Guayana Francesa, Guyana y Surinam |
I. Introducción | II. Cobertura Geográfica | III.
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| VI. Enfoque Básico e Implementación
| VII. Resultados del Inventario de Fuentes de Contaminación | VIII. Resultados de la Evaluación de Cargas Contaminantes | IX. Prácticas de Manejo para la Eliminación de Desechos |
X. Conclusiones | XI.
Recomendaciones | XII. Referencias
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El principal objetivo de los inventarios de FTC es identificar todas las descargas de desechos procedentes de fuentes puntuales, de forma individual y por localización geográfica, así como determinar la naturaleza y la magnitud de las descargas arriba mencionadas.
Con respecto a las fuentes industriales, algunos datos se obtuvieron directamente de la fuente, pero esta información era en gran parte incompleta y variaba de país en país de las distintas subregiones. Por consiguiente, fue necesario utilizar fuentes de información adicionales. Los datos se han resumido en las Tablas 9 y 10 que indican las cargas, en toneladas por año, generadas tanto por fuentes puntuales domésticas como industriales. Los contaminantes incluídos en los inventarios fueron DBO5, SST, NT, FT y Petróleo y sus derivados.
Fig. 2
TABLA 9 Cargas de desechos procedentes de fuentes domésticas en la Región del Gran Caribe por Subregiones (tons/año)
| País/Subregión | DBO |
SST |
NT |
CT |
Oil and Grease |
| Subregión I Cuba(Costa N.Or.) México(Costa del Golfo) EE.UU. (Costa del Golfo) Subtotal |
115,656 |
116,327 |
34,070 |
5,915 1,810 11,416 19,141 |
5,985 8,379 27,006 41,370 |
| Subregión II Belice Costa Rica Honduras México(Costa del Caribe) Panamá Subtotal |
530 9,626 3,756 969 16,785 |
2,100 1,079 8,235 3,232 1,781 16,427 |
650 210 625 607 327 2,419 |
320 25 823 261 38 1,467 |
240 20 450 1,256 35 2,001 |
| Subregión III Cuba (Costa del Caribe) República Dominicana Jamaica Puerto Rico Isl. Turcas y Caicos Subtotal |
9,413 40,573 4,227 16,819 47 71,079 |
3,481 60,000 6,658 20,000 75 90,214 |
572 3,027 1,097 530 13 5,239 |
296 4,182 133 890 2 5,503 |
112 5,125 350 500 2 6,089 |
| Subregión IV Antigua y Barbuda Barbados Isl. Vírgenes Brit. Dominica Grenada Sta. Lucía San Kitts y Nev. San Vic. y Gran. Subtotal |
29 3,838 85 51 86 25 250 26 400 4,790 |
45 3,300 145 81 136 40 390 40 440 4,617 |
7 290 26 13 22 29 66 7 250 710 |
1 378 3 2 3 2 9 1 132 531 |
1 290 2 2 2 1 5 1 200 504 |
| Subregión V Aruba Colombia Antillas Neerland. Trinidad y Tabago Venezuela Subtotal |
61 26,300 85 1,000 232,725 260,171 |
52 42,120 5 1,567 185,000 228,744 |
20 7,118 40 1,585 77,575 86,338 |
4 986 1 59 32,425 33,475 |
1 620 1 28 18,325 18,975 |
| GRAN TOTAL | 506,482 |
456,329 |
128,796 |
60,117 |
68,939 |
La descarga de contaminantes domésticos, con excepción de la Costa del Golfo que le corresponde a los Estados Unidos, presentó una reducción. Como se ha expresado en el punto III de este informe, existe muy poca información sobre el número de comunidades costeras con facilidades para el tratamiento de aguas residuales, que sirven solo a un 10% de la población de la región.
El inventario de cargas industriales abarcó una variedad de fuentes procedentes de la producción. Por consiguiente, se intentó resumir categorías amplias de industrias y de identificar áreas con alta concentración de actividades industriales en la RGC.
La encuesta para la evaluación de las cargas procedentes de la industria y arrastradas por los ríos de la región, aún no se ha completado. Solo se incluyó en los informes nacionales las cargas contaminantes que arrastran cinco ríos de la región.
1. Aguas residuales domésticas
En la Tabla 9 se presenta información sobre cargas contaminantes de origen doméstico que se introducen en las áreas costeras de la Región del Gran Caribe. Además, se recabó información relativa al número de habitantes de las costas en cada una de las subregiones para proveer una base adecuada para la preparación del inventario de fuentes de contaminación por desechos domésticos.
La población total de habitantes costeros de la RGC se estimó en unos 50 millones de habitantes. Además, existe un número considerable de turistas que durante todo el año visitan las áreas turísticas de la RGC. La contribución de los turistas a las cargas de desechos domésticos no fue incluída en los inventarios nacionales.
2. Aguas de desechos industriales
Los datos sobre las cargas contaminantes procedentes del sector industrial en la RGC fueron compilados mediante la identificación de su distribución geográfica así como del tipo y magnitud de las cargas de contaminantes industriales. En la Tabla 10 se presenta información por subregiones sobre estas cargas contaminantes.
table 10
La distribución de industrias altamente contaminantes en la RGC se expresa en la Tabla 11. Se intentó agrupar las industrias en categorías amplias con el objetivo de identificar subregiones con altas cargas de contaminación industrial. Se identificaron seis categorías mayores de industrias que producen altas cargas contaminantes:
(i) refinerías de petróleo
(ii) ingenios azucareros y destilerías;
(iii) procesadoras y envasadoras de alimentos;
(iv) manufactura de cerveza, licores y bebidas gaseosas
(v) fábricas de pulpa y papel;
(vi) industria química (orgánica e inorgánica).
Las áreas con las cargas más altas de contaminación se localizaron en las subregiones I y V. En la Tabla 12 se presenta también información sobre