![]() |
Tecnologías Apropiadas Para el Control de la Contaminación de Aguas de Alcantarillado en la Región Del Gran Caribe | |
| Informe Técnico del PEC No. 4 1989 | Informes Técnicos |
APENDICE 4.
INFORME POSTERIOR AL HURACAN GILBERT: LLANDOVERY Y PORT ROYAL
Pamela Clarke
Departamento de Zoología
Universidad de las Indias Occidentales
Mona, Jamaica
1. Llandovery (St. Ann)
Este sitio fue visitado unas dos semanas después del paso del huracán Gilbert. Normalmente, antes de entrar al manglar hay una franja de yerbas altas y tupidas. Esta franja, de unos 30 m de ancho a partir de la parte interna de la costa, se encontraba totalmente cubierta por arena y restos de coral. La altura de esa capa era de unos 6 cm. La superficie negra lodosa del manglar también se encontraba cubierta de arena. Pudo advertirse que la capa de arena sólo se extendía hasta unos 20 m de la costa y por lo tanto no llegaba hasta el límite opuesto del manglar.
Otro resultado aparente del huracán Gilbert fue la desfoliación de la Cubierta del manglar hasta en cerca de un 60%. La luz del sol penetraba entre los mangles mucho más fácilmente que antes del huracán, lo que provocaba un entorno muy caliente.
La cantidad de ramas y de troncos de árboles rotos era mínima, cerca de 10 a 15%. El avance por entre el manglar no fije obstaculizado por ramas rotas o caídas.
La barra de arena que corre paralelamente a la costa y que antes quedaba por debajo del agua aun a bajamar, ahora se veía claramente. Un pescador se encontraba de pie sobre la barra que sobresalía de la superficie del agua.
2. Port Royal
Los manglares del lado norte de Palisadoes cerca de Port Royal fueron visitados entre tres y cuatro semanas después del huracán; el lugar está junto al segundo cementerio de Warlands. En comparación con Llandovery, los daños en troncos y ramas eran tres veces más extensos. Las brechas otrora transitables entre la carretera y la laguna estaban bloqueadas.
Los mangles rojos sufrieron los mayores daños. Esto se veía claramente en la zona detrás del cementerio. Los mangles negros parecían haber sido más resistentes. En algunos lugares, la cubierta de hojas mostraba mayores niveles de pérdidas que en otros. Una vez más, la zona detrás del primer cementerio sufrió una pérdida cercana al 50%, en comparación con la zona entre Warlands y el viejo cementerio de la Marina (Old Naval Cemetery) que experimentó una pérdida inferior al 10% en su follaje. El entorno normalmente fresco de los manglares era mucho más cálido por la pérdida del follaje. Del substrato del manglar se elevaba un olor hediondo que daba a entender que la marejada o las olas producidas por el huracán habían alterado la materia orgánica en descomposición de los sedimentos.
Algunos termiteros se desmoronaron tras el derribo de sus bases (4 de los 34 que se habían contado previamente al huracán). Algunos termiteros seguían de pie, pero sus cimientos, normalmente duros al tacto, mostraban señales de estar desmoronándose. En algunos lugares era evidente la pérdida del recubrimiento exterior de las paredes, probablemente debido a daños causados por la caída de ramas, pero en la fecha de la observación ya habían sido reparadas.
Entre los mangles que bordeaban la laguna se veía un marcado incremento en el nivel de la contaminación por desechos sólidos. Se observaron grandes cantidades de envases de bebidas y de otros desperdicios. Esto da a entender que las olas de la marejada barrieron mayores cantidades de basura hacia el puerto.
Recibido: 10 de diciembre de 1989
Nota del Editor: Deben investigarse los efectos de esas cantidades mucho mayores de madera y ramas caídas sobre las poblaciones de termitas en las zonas de mangles. Un aumento en el abastecimiento potencial de comida podría verse equilibrado por el correspondiente daño a los hábitats en los entornos de los manglares.
Chapter 1. | Chapter 2. | Chapter 3. | Chapter 4. | Chapter 5. | Reconocimientos | Referencias | Appendices 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11
| Report Contents | Last Updated: |